Los estafadores suplantaron la identidad de un balneario de la zona. Foto: Infobae
El requisito máximo de las vacaciones empieza por liberarse de las preocupaciones, pero fue justamente un viaje de descanso el que desató la angustia y la frustración entre cientos de turistas argentinos que llegaron a Chile para disfrutar de un tiempo de playa. Al buscar la dirección de su alojamiento, los viajeros se dieron con que este no existía o no estaba disponible. Una turista comentó cómo fue la maniobra de estafa que le generó severos contratiempos.
Las vacaciones de los argentinos en la costa chilena se convirtieron en una pesadilla cuando más de 200 personas descubrieron que sus alojamientos ni siquiera figuraban en el mapa. Los turistas que viajaron a Viña del Mar, en el centro del país limítrofe, la semana pasada se dieron con una estafa masiva de falsos alquileres de departamentos en el balneario de Reñaca durante los días previos y posteriores a Año Nuevo.
El alojamiento existía, pero no había inguna reserva
Esta zona del litoral chileno es una de las más concurridas en la temporada de fiestas de fin de año. Así fue que la maniobra permitía captar turistas con ofertas de alquileres con precios interesantes y no desproporcionados para el lugar, lo que generaba confianza en los interesados, quienes avanzaban en el proceso. Algunos turistas transfirieron sumas superiores al millón de pesos argentinos, equivalentes a más de 1.100 dólares, según la cotización chilena, sin sospechar que por detrás estaba ocurriendo un fraude.
La maniobra fraudulenta se realizó a través de redes sociales y sitios web falsos que simulaban ser un alojamiento real bajo el nombre Holiday Reñaca, suplantando la identidad de un establecimiento legítimo ubicado en calle Angamos 367. Para dar mayor credibilidad, los estafadores copiaron fotografías, reseñas y puntuaciones de Booking, redirigiendo a los usuarios a enlaces engañosos y utilizando un dominio web con una variación mínima del nombre original.
El modus operandi de los delincuentes
“A través de Instagram veo la publicidad, como el lugar era conocido y ya había ido en otras oportunidades, entonces conozco. Escribí y me contestó una mujer diciéndome que era Marcela. Me pasó el precio para seis personas, me preguntó qué días y cuántas personas y el monto de trescientos cincuenta mil chilenos", comenzó explicando Marisel, la turista que fue víctima de la estafa, en el medio Infobae.
A la secuencia le siguió la confirmación del pago y la presunta reserva del lugar, que ofrecía imágenes de las habitaciones, y un paquete completo de cena, bebidas para el brindis, show de los fuegos artificiales y desayuno.
La turista mendocina continuó su relato sobre las indicaciones recibidas por parte de los supuestos arrendatarios. “Te tenemos que mandar a un correo para que te llegue la forma del pago, o a través de WhatsApp. Pero es más rápido, si querés, en pasarme tu correo y te paso el pago”, manifestó la mujer. “Cuando me mandan al correo, me llega el monto total”. “Como no sabíamos cómo hacer la transferencia de acá hasta allá, le pedí a una prima si ella podía transferir la plata y cuando yo iba, le llevaba el dinero”. Hasta ese momento, Marisel seguía sin sospechar nada.
No había respuestas por parte del alojamiento
Tras haber realizado el pago, envió el comprobante correspondiente, a lo que le respondieron: ‘Listo, perfecto. Acuso recibo de pago. El check-in es tal día a partir de las doce horas’. “Previo a todo esto, ya me había mostrado las habitaciones a través del link de Booking. Yo había visto los comentarios, entonces también es algo que uno no dudaba”, contó en un diálogo con El Nueve.
“Dos días antes de viajar, le pregunto si teníamos que llevar ropa blanca y no me contestan”, aseguró. Ante la insistencia le solicitaron que escriba al mail, dado que por las festividades “respondían a través del correo”; pero tampoco tuvo respuesta.
Al llegar a destino, las víctimas descubrieron que no existía ninguna reserva a su nombre. “Cuando nos acercamos al lugar, digo mi nombre, pero el señor de la recepción no encuentra ninguna reserva”. Fue en ese momento cuando les confirmaron que habían sido estafados. “Ay, no, Holiday Reñaca es una estafa”, les dijo el trabajador, manifestando que eran la familia número 15 que había llegado con la misma información.
Los damnificados también constataron que el sitio web había sido dado de baja.
¿Cómo evitar este tipo de estafas?
Desde la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) condenaron enérgicamente el fraude y subrayaron que en Chile existe un registro oficial del Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), donde figuran los alojamientos y empresas turísticas certificadas, que cumplen con los requisitos legales y están obligadas a responder ante eventuales incumplimientos.
Gustavo Sambucetti, director institucional de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), detalló que las recomendaciones para evitar estafas consisten en poder identificar el sitio web correcto y ver las características claves de los sitios seguros.
“Lo primero es identificar que el sitio sea realmente donde quiero adquirir el servicio, especialmente si ingresé desde un enlace externo. La página no debe indicar ‘no seguro’ y sí contar con ‘https’ en la barra de direcciones”, aclaró.
En cuanto a los recursos de seguridad que una página debe brindar, el especialista dejó en claro que se debe presenciar un “candado” cuando se está por finalizar la operación.
“Si la oferta es demasiado agresiva o dice que termina en pocas horas, hay que desconfiar. Ese es el modus operandi de los estafadores; siempre debe primar el sentido común”, sentenció.








