Atlético Tucumán arrancó el año con un triunfo cargado de vértigo y audacia frente a Cerro Largo
El "Decano" venció 2-1 al conjunto uruguayo en la Serie Río de la Plata con tantos de Franca (en contra) y Leandro Díaz. La victoria reflejó la idea del DT: atacar con mucha gente y presionar en campo rival, una postura ambiciosa que generó situaciones de gol pero desprotegió la última línea en los contragolpes.
EL REGRESO. Leonel Di Plácido conduce el balón por la banda derecha, ante el inminente desmarque de Ruiz Rodríguez. El lateral cumplió en su segundo debut con la camiseta de Atlético,
Atlético Tucumán pretende jugar un fútbol tan vertiginoso como riesgoso. Y tal vez ese sea el gran desafío para el equipo de Hugo Colace en esta temporada.
Con un gol en contra de Santiago Franca y otro de Leandro Díaz, el “Decano” venció 2-1 a Cerro Largo en su debut en la Serie Río de la Plata y, si bien mostró algunas señales esperanzadoras, también exhibió otras que urgen atención de cara al inicio de la competencia formal.
El conjunto tucumano mereció ganar. Se topó ante un equipo de visiblemente menor jerarquía, que sufrió muchas bajas y se está rearmando para competir en el torneo local uruguayo. Y Atlético logró someterlo en gran parte del partido; se propuso presionarlo alto, ahogarlo e incitarlo al error. Y es cierto que por momentos lo consiguió: llegó mucho más al arco que su rival e incluso mereció anotar algunos goles más en el primer tiempo. Pero también mostró falencias.
La presión alta dejó reiteradas veces mano a mano a la línea defensiva, que quedó más de una vez mal parada ante contraataques rivales. De hecho, así llegó el primer golpe de los uruguayos: a los 16’, Gianluca Ferrari y Clever Ferreira abandonaron la zaga central para salir a cortar unos metros adelante, perdieron y liberaron su sector. Ni Leonel Di Plácido ni Ignacio Galván lograron cerrar a Federico Sellecchia, que convirtió el primer tanto para el “Arachán”.
Con poco y nada Cerro Largo lograba imponerse en el marcador. Pero había algo que sí había logrado: tener espacios. Esos que Atlético dejaba cada vez que su 4-3-3 no lograba hacerse con el balón en campo rival.
Con el pasar de los minutos, El “Decano” comenzó a hacer méritos para dar vuelta el partido. Ofensivamente, la propuesta de Colace fue interesante.
El entrenador propuso juntar muchos jugadores en campo rival, los tres delanteros y sus dos interiores, Renzo Tesuri y Lautaro Godoy. Pero lo mejor del equipo, con pelota, se vio claramente por afuera. Ramiro Ruiz Rodríguez y Nicolás Laméndola, en especial, fueron los encargados de liderar los ataques. En la segunda parte del primer tiempo, Laméndola mostró ser la gran arma ofensiva del equipo. Gambeteó, disparó de afuera, se hizo cargo de la pelota y asistió. A los 37’, “Chueco” tiró un centro al punto penal, Ferrari arremetió y forzó el gol en contra de Franca. Y con el empate, Atlético empezó a llegar cada vez más. Hubo tiros en el travesaño y grandes atajadas de Federico Pintado.
Con más empuje que buen fútbol, Atlético merecía más. En el segundo tiempo, Ruiz Rodríguez hizo un gran desborde por derecha y asistió al “Loco” Díaz, que abrió el pie y definió con calidad para el segundo en el marcador. Luego, con los cambios, el partido se desdibujó. El “Decano” dejó de presionar y Cerro Largo no arriesgó mucho para empatar.
Así, Atlético cerró su primer compromiso del año; y en general, el balance es positivo. La victoria sube la moral del grupo, las nuevas incorporaciones sumaron minutos, el “Decano” mostró las virtudes desde donde debe construir y también desnudó sus primeras falencias.
Con el amistoso de este jueves a las 18 con Progreso en la mira, Colace intentará pulir los errores y seguir perfeccionando el Atlético que tanto sueña.







