

Dos días después de que una investigación del diario La Nación expusiera un presunto circuito para desviar decenas de millones de dólares vinculados a ingresos internacionales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en Estados Unidos se activó un movimiento llamativo: tres de las empresas señaladas en ese esquema solicitaron su disolución voluntaria en el estado de Florida.
Según pudo reconstruir el matutino porteño a partir de registros comerciales oficiales, las firmas Marmasch LLC, Soagu Services LLC y Velpasalt Global LLC presentaron los pedidos de cierre el martes 30 de diciembre, apenas 48 horas después de publicada la primera parte de la investigación. Esas sociedades, junto a una cuarta ya inactiva (Velp LLC), habrían sido utilizadas para canalizar al menos US$42 millones provenientes de contratos publicitarios, patrocinios y partidos amistosos de la selección argentina.
Siempre de acuerdo con La Nación, las transferencias se originaron en TourProdEnter LLC, la empresa estadounidense de Erica Gillette y del productor teatral y exdiputado Javier Faroni, que en diciembre de 2021 fue contratada por la AFA como agente comercial internacional exclusivo. Desde entonces, esa firma concentró los ingresos generados en el exterior por la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia.
Los registros bancarios analizados por el equipo de investigación del diario (surgidos de órdenes judiciales de “discovery” en Estados Unidos) indican que TourProdEnter movió al menos US$260 millones entre 2022 y 2025 en cuentas del Bank of America, Citibank, JP Morgan y Synovus. Parte de ese dinero fue girado a empresas sin empleados registrados ni actividad comercial verificable.
Las tres sociedades disueltas a fines de diciembre tenían, además, un patrón común: estaban formalmente a nombre de argentinos de bajo perfil económico, residentes en Bariloche, con empleos en relación de dependencia, antecedentes de deudas financieras y, en un caso, una quiebra con presunción de fraude. Tras la publicación de la investigación, esas personas dejaron de responder llamados y desaparecieron de sus lugares de trabajo habituales.
En los documentos del Registro Público de Comercio de Florida, las compañías figuran ahora como “fuera de negocio”. En conjunto, habían recibido U$S 38,9 millones: U$S10,8 millones Soagu Services, U$S 13,4 millones Marmasch y U$S 14,7 millones Velpasalt. La cuarta firma, Velp LLC, percibió otros U$S 3 millones antes de quedar inactiva en 2023.
La Nación también detectó coincidencias en las fechas de las transferencias: en al menos siete oportunidades, TourProdEnter envió fondos el mismo día a dos o más de estas sociedades. Además, varias compartían un mismo domicilio en Miami, una oficina virtual ubicada en la calle Ives Dairy Road, utilizada por decenas de empresas sin presencia física real.
Testaferros, quiebras y cierres exprés bajo la lupa judicial
Uno de los casos más sensibles es el de Velpasalt Global LLC, cuyo administrador figuraba como Roberto Salice, declarado en quiebra en la Argentina. Ante la consulta del diario, Salice negó ser el dueño de la firma y aseguró haber actuado solo como “manager”, aunque el acta de disolución aparece firmada únicamente por él.
La investigación también alcanzó a W Trading LLC, otra sociedad ahora inactiva que recibió cerca de U$S 2,3 millones y que aparece vinculada a un ex empleado municipal argentino. Parte de esos fondos se giraron en simultáneo con transferencias a las demás empresas bajo sospecha.
Según la información, tanto Faroni como la AFA rechazaron las acusaciones y hablaron de una “campaña de difamación”. Sin embargo, el cierre acelerado de las sociedades señaladas sumó un nuevo capítulo a una causa que ya se encuentra bajo análisis judicial y que promete seguir ampliándose.






