DRAMA DE ÉPOCA. Jessie Buckley, mejor actriz por “Hamnet”.
Sorpresas, confirmaciones, declaraciones de amor, desplantes, posicionamientos políticos y cuestionamientos a los avances de lo digital en reemplazo de las actuaciones en carne y hueso hicieron de la ceremonia de los Critic’s Choice del domingo a la noche, una gala digna de abrir la temporada de premios de la industria audiovisual, separando el cine de la televisión y el streaming.
Los premios son otorgados por unos 600 periodistas especializados en el espectáculo de Canadá y Estados Unidos. La característica más notoria fue una gran dispersión en las estatuillas entre las distintas producciones. La gala tuvo nuevamente a Chelsea Handler como anfitriona, con un monólogo inicial que mantuvo el perfil clásico de la ironía. En otros momentos de la gala, rindió homenaje al asesinado Rob Reiner y a la fallecida Diane Keaton, con sentidos elogios sobre su vida.
Respecto a la pantalla grande (sobre la TV, ver “El impacto...”), Timothée Chalamet concentró dos de las referencias que abren esta nota. Fue elegido -inesperadamente- como mejor protagonista por “Marty Supreme”, una comedia dramática que mezcla las férrea decisión de un joven por ser campeón de tenis de mesa, incluso si para eso debe cometer delitos (inspirado parcialmente en la vida real de Marty Reisman), que se estrenará en la Argentina el jueves 15. Para ello venció a dos fuertes candidatos, como eran Leonardo DiCaprio (“Una batalla tras otra”) y el brasileño Wagner Moura (“El agente secreto”).
Además, el actor premiado le declaró públicamente su amor a Kylie Jenner: “Gracias a mi pareja de tres años. Te amo. No podría hacer esto sin ti. Gracias de todo corazón”. Jenner lo miraba desde la platea.
Las ratificaciones a los pronósticos iniciales fueron varias. “Una batalla...” (de HBO Max) se consolida como la película a vencer, luego de haber ganado como mejor producción, dirección y guión adaptado (las dos últimas, a manos de Paul Thomas Anderson), aunque haya cedido todos los triunfos en el rubro actoral. En ese campo, que Sean Peen haya perdido como actor de reparto frente a Jacob Elordi (el monstruo de “Frankenstein”) suena a algo de injusticia. “Hiciste mis sueños cuando tenía 11 años”, le dijo al ganador al director Guillermo del Toro.
Esta última película -disponible en Netflix- ganó, casi sin discusión, en los rubros Peluquería y Maquillaje, Diseño de Producción y Vestuario, lo que habla del detallismo y la exquisitez visual que buscó -y logró- el director en su filme y la sostienen como firme postulante en esas categorías para los Oscar.
También se alzó con cuatro premios “Pecadores” (otra de HBO Max), el filme de vampiros que se mantiene entre los favoritos desde su estreno. Las estatuillas fueron a mejor actor/actriz joven para Miles Calton (“tuve dos meses para aprender a tocar la guitarra y no lo hubiera logrado sin el apoyo del equipo”, confesó), mejor guión original para Ryan Coogler, mejor casting para Francine Maisler y mejor banda sonora para Ludwig Göransson y su selección de blues (en estos últimos dos casos, bastante lógicos).
LA RIVAL A VENCER. A los 75 años, Amy Madigan ganó en reparto.
Como actriz protagónica se impuso Jessie Buckley por “Hamnet”, como la angustiada esposa de William Shakespeare ante la tragedia de la muerte de su hijo (llegará al país el 22 de este mes), quien agradeció a su partener Paul Mescal: “te quiero un montón y sé que a muchas otras mujeres en esta sala les pasa lo mismo, pero mala suerte. Podría beberte como al agua trabajando contigo todos los días. Tienes un corazón gigante”.
El premio a actriz de reparto era una fija que se dio y que se proyecta hacia futuras premiaciones: a los 75 años recibió su estatuilla Amy Madigan por “La hora de la desaparición” (una más que se puede ver en HBO Max), una producción que se merecía más candidaturas que las cuatro que tuvo. “Pensé que a la gente le gustaría la película, pero que odiaría a Gladys (su personaje), pero la aman, es una locura. Recibo tutoriales sobre maquillaje y pinturas, y es una cosa extraña como ícono sexual”, afirmó Madigan en su discurso de agradecimiento.
En película internacional, la argentina “Belén” (Amazon Prime) quedó en el camino, ya que la victoria fue para “El agente secreto” (habrá que esperar hasta febrero para verla en las salas), ambientada en la dictadura militar del Brasil y sobre un militante perseguido por la Policía mientras busca a su propio hijo menor de edad.
Una de las grandes decepciones se la llevó “Valor sentimental”, del noruego Joachim Trier: llegó a la ceremonia con siete nominaciones y se fue con las manos vacías.
Con un marcado dejo de nostalgia, el galardón a mejor comedia fue para “¿Y dónde está el policía?” (Paramount), el relanzamiento de la saga “La pistola desnuda” ahora con Liam Neeson y Pamela Anderson de protagonistas (ausentes en la gala).
La surcoreana “Cazadoras de demonios del K-pop” (Netflix) fue otra sorpresa, y por partida doble: mejor animación y mejor canción original con “Golden”, de EJAE y Mark Sonnenblick (muchos aún cuestionan esa última decisión). “F1” también se fue con dos premios, a mejor sonido y mejor montaje; mientras que “Avatar: Fuego y ceniza” se alzó con el de efectos visuales.








