
ACCESIBILIDAD. La certificación universitaria en Lengua de Señas Argentina posiciona a la UNR como referencia nacional en inclusión y reconocimiento de derechos. / UNR

La Universidad Nacional de Rosario (UNR) marcó un hito en el sistema universitario argentino al convertirse en la primera universidad pública del país en otorgar una certificación universitaria oficial en Lengua de Señas Argentina (LSA) con estándares internacionales.
La iniciativa reconoce competencias lingüísticas en los niveles B1 y B2 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas y valida saberes que muchas personas ya habían adquirido en espacios comunitarios, familiares y asociativos.
Aunque el cursado se desarrolló durante 2025, la certificación consolida una política institucional que apuesta por la inclusión, la accesibilidad y el reconocimiento de derechos lingüísticos y culturales.
Con esta decisión, la UNR se posiciona a la vanguardia nacional y responde a una demanda histórica de la comunidad sorda y de los movimientos que impulsan una universidad más accesible.
Un paso clave para el reconocimiento académico
La certificación fue impulsada por el Área de Derechos Humanos de la UNR y el Centro de Estudios Interdisciplinarios (CEI), en articulación con la Asociación Civil de Sordos de Rosario y el Círculo Social, Cultural y Deportivo para Personas Sordas de Rosario.
El Consejo Superior aprobó la propuesta a través de la Resolución RCS-286/2025, lo que permitió dar un respaldo institucional a conocimientos que, hasta ahora, no contaban con una validación académica formal.
La iniciativa reconoce a la Lengua de Señas Argentina como una lengua natural, autónoma y parte del patrimonio cultural, en línea con lo establecido por la Ley Provincial 13.258 y la Ley Nacional 27.710.
A quiénes estuvo dirigido el curso
El trayecto formativo se desarrolló entre julio y noviembre de 2025, con una modalidad mixta. Las clases fueron presenciales para quienes residían en Rosario y virtuales sincrónicas para participantes de otras ciudades.
El curso estuvo destinado a docentes sordos con al menos tres años de experiencia, personas oyentes con un mínimo de tres años de formación en asociaciones de personas sordas y jóvenes CODA, hijos e hijas de personas sordas.
Incluyó una instancia nivelatoria y un examen final obligatorio, que permitió acreditar oficialmente las competencias en Lengua de Señas Argentina.
Saber comunitario que llega a la universidad
Uno de los ejes centrales de la propuesta fue el reconocimiento de trayectorias formativas construidas fuera del sistema universitario. La certificación valida aprendizajes desarrollados en la comunidad y los integra al ámbito académico.
De esta manera, la UNR amplía el acceso a derechos, fortalece la equidad y abre nuevas oportunidades educativas y laborales para quienes ya cuentan con estos conocimientos.
La experiencia sienta un precedente para el sistema universitario argentino y refuerza el rol de la universidad pública como espacio de inclusión y reconocimiento de la diversidad lingüística.







