

Desde Tafí del Valle -mi nido-, donde el sol se derrama sobre los cerros y la noche cose con aguja fina un manto de estrellas, les envío esta salutación a ustedes, amigos y lectores, compañeros de ruta y de palabra. Este año caminé como abogado entre expedientes, pasillos y silencios; y volé como Pez Volador entre metáforas, lunas y nostalgias. Uno sostuvo la balanza; el otro encendió la chispa. Y en esa doble travesía, ustedes fueron viento a favor, fogón encendido, abrazo en la intemperie. Que el 2026 nos encuentre con más ternura y más coraje: justicia para lo justo, paz para el corazón, y esperanza -esa estrella fiel- siempre al alcance de la mano. Como diría Atahualpa, todo es camino; y yo agrego, a lo Borges, que cada amanecer sea una puerta secreta hacia lo mejor de nosotros. ¡Feliz Año Nuevo! Con gratitud y abrazo grande.
Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón
jorgeloboaragon@gmail.com







