

No se puede explicar racionalmente lo que está pasando en el Congreso de la Nación. En la última sesión del Senado votaron por el desfinanciamiento de la educación pública y en especial de las escuelas técnicas, un orgullo nacional que comenzó a fines del 1800 y se consolidó con el resurgimiento de un país que pasó de ser el “granero del mundo” al nacimiento de una industria nacional que necesitaba jóvenes con oficio. Fue el fundamento que justificó la creación de la Universidad Obrera (UTN) y el Instituto Técnico. Me tocó personalmente conocer a fondo la problemática de las escuelas técnicas en Tucumán cuando en agosto de 1983 la Provincia firmó un convenio con la Nación para la construcción de ocho colegios secundarios, de los que sólo se pudo ejecutar tres. Ya en ese entonces funcionarios de educación de la Nación demostraban poco interés por la educación técnica. Recién en el 2005 se comenzó a dar importancia a la necesidad de volver a formar jóvenes con oficio en 19 especialidades. Se construyeron en Tucumán la Técnica N°2, la N°1; se remodeló la N°5, se amplió la N°3 y se ejecutó otra en Lomas de Tafí, todas equipadas con maquinarias de acuerdo a la especialidad de cada una. Ahora el régimen las desfinancia para que la salida laboral de los jóvenes sean las aplicaciones de plataformas o la venta callejera Lo dijo la ahora senadora Bullrich cuando se aprobó el Capítulo 2. Trabajo sin formación, trabajo esclavo o dealer del narcotráfico, de eso trata y legaliza la denominada “modernización laboral”. Está carta está dirigida a la “conciencia” de las senadoras por Tucumán y en especial a una de ellas que se dice “peronista”, y en apoyo y homenaje a toda la comunidad de docentes y estudiantes que integran las imprescindibles escuelas técnicas.
Arq. Ángel Salvador Logusso
alogusso@hotmail.com







