Hace 2 Hs

El 6 de diciembre falleció mi padre, el Dr. Miguel Ángel Malcun. Odontólogo de profesión, fue un ser excepcional: justo, generoso y de una bondad inmensa. Su relación con su nieto, Pedro, fue de una entrega absoluta. A pesar de las enfermedades que enfrentó, lo hizo con un estoicismo admirable; su voluntad y sus ganas de vivir eran únicas. Ejerció su profesión con grandeza y ocupó cargos de relevancia, como la presidencia del Colegio de Odontólogos, la jefatura de Odontología del Siprosa y la jefatura de guardia de los días viernes en el Hospital Padilla. Sin embargo, nunca se aferró al poder; asumió sus funciones con responsabilidad y las dejó con la misma nobleza y dignidad. Hoy, su ausencia se siente en todo: los helados ya no tienen el mismo sabor y hasta las calles parecen llorar su partida. Estas palabras son insuficientes para expresar lo que significó en mi vida. Te quiero profundamente, papá. Fuiste un gran hombre que supo sostenerme en mis mayores alegrías y en mis más profundas tristezas. Gracias por tu vida en la nuestra.

Elvira Malcun Castro
malcunelvira@gmail.com

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