
Good Omens es uno de los títulos más destacados de Amazon Prime. Fuente: La Nación.

En algún pasado no muy lejano, cuando el “on-demand” no era ni un concepto en el imaginario colectivo y las plataformas de streaming apenas se gestaban como videoclubs, tener un catálogo gigante de películas parecía una oportunidad emocionante. Pero con el crecimiento de las producciones y con la rutina diaria de las empresas de agregar decenas de películas por día, esa disponibilidad parece agobiante. Entre los 25.000 títulos de Amazon Prime hay uno que resalta y que muchas veces es ignorado.
Good Omens o en español “Buenos Presagios” es una de las producciones más aclamadas por la crítica del último tiempo. Una serie extraordinaria de fantasía que resalta por una dinámica única entre opuestos, una historia desopilante y el carisma de los protagonistas que hacen que cada capítulo se quede corto.
Los protagonistas que deslumbran el set
El magnetismo de Good Omens (o "Buenos Presagios") radica, principalmente, en su dupla protagónica. La química entre Michael Sheen y David Tennant es el motor que eleva la serie a una categoría superior. Mientras Sheen encarna al pulcro y bibliófilo ángel Azirafel, Tennant se luce como Crowley, un demonio con estilo de estrella de rock que conduce un Bentley antiguo. Juntos logran una dinámica de opuestos que desborda carisma, convirtiendo cada diálogo en una clase magistral de humor británico y sofisticación.
Acompañan figuras de la talla de Jon Hamm, como el arrogante arcángel Gabriel, y la voz de Frances McDormand personificando a Dios, redondeando un elenco que justifica por sí solo el tiempo de pantalla.
Una alianza insólita ante el fin del mundo
La trama nos sumerge en una premisa tan ambiciosa como desopilante: los representantes del Cielo y el Infierno en la Tierra se encariñaron demasiado con la vida humana. Tras siglos de disfrutar de la gastronomía, la música y una amistad clandestina, Azirafel y Crowley reciben la noticia que tanto temían: el Apocalipsis ocurrirá este sábado. Para evitar perder su cómodo estilo de vida, este dúo improbable decide boicotear los planes divinos (y diabólicos) para frenar la llegada del Anticristo, en una parodia bíblica que cuestiona los dogmas con una ligereza envidiable.
Un cierre agridulce para la serie
Sin embargo, el destino de la producción quedó marcado por la controversia fuera del set. Tras las graves denuncias por agresión sexual contra Neil Gaiman, creador y guionista de la obra, el futuro de la serie entró en un limbo incierto. La producción de la esperada tercera temporada se detuvo abruptamente, dejando a los fans en vilo.
Finalmente, para preservar el trabajo de los cientos de artistas involucrados y dar un cierre digno a la historia de los protagonistas, Prime Video tomó una decisión drástica: la tercera temporada fue cancelada y, en su lugar, se producirá un único episodio especial de 90 minutos. Este largometraje final tendrá la difícil tarea de concluir una de las trayectorias más originales del streaming, intentando que el brillo de sus personajes no quede eclipsado definitivamente por la sombra de su autor.








