Hayden Christensen

El actor canadiense de 17 años de edad, está destinado a convertirse en el maléfico Darh Vader.

LOS ANGELES.- Fue conocido como militante del lado oscuro en la trilogía "La guerra de las galaxias". "Episodio I, la amenaza fantasma" lo mostró siendo aún un niño y ahora, "Episodio II, el ataque de los clones" revela un Anakin Skywalker de 17 años, destinado a convertirse en el maléfico Darh Vader. Para conseguir al joven actor que debía encarnar al complejo personaje, George Lucas hizo pruebas a más de 400 chicos. El rostro de Anakin debía desprender inocencia y pureza y, al mismo tiempo, destellos de maldad que mostrasen la incipiente caída del joven hacia el lado oscuro de la fuerza. Mitad ángel, mitad demonio. Y como si lo estuvieran esperando, después de seis meses, el actor canadiense Hayden Christensen, puso punto y final a la búsqueda de Anakin.
"Me encontraba sumido en un estado de auténtica desesperación, hasta que Hayden entró por la puerta", señaló Robin Gurland, el director de reparto de Lucas. "Cuenta con esas cualidades especiales que uno espera hallar en un actor. Salta de la pantalla. Y tiene dos de las características que estábamos buscando para el personaje: vulnerabilidad y tensión", agrega. A sus 21 años, este joven de casi dos metros de altura, rostro tímido y aspecto atractivo ha pasado de ser prácticamente un desconocido -hasta que fue fichado por Lucas sólo había participado en tres largometrajes- a convertirse en la estrella más rutilante de la galaxia de Hollywood. Ahora, sólo habrá que esperar y ver si su carrera sigue adelante con la misma fuerza que la de Han Solo, es decir, Harrison Ford.
Canadiense de nacimiento, Hayden Christensen procede de una familia de origen sueco e italiano afincada en Toronto. Es un excelente deportista y se ha destacado en hockey, tenis y paddle, deporte que aún sigue practicando. Su incursión en el mundo artístico se lo debe a su hermana Hejsa, que fue campeona del mundo de salto de trampolín junior: la ficharon para un anuncio de patatas Pringles, y como ese día nadie podía cuidar de Hayden, decidió llevarlo con ella. Cuando lo vieron le preguntaron si quería participar en el anuncio. Y, con 7 años, comenzó a trabajar en publicidad. Un anuncio para la tos, una serie de televisión ("Family passions") y otra serie, más tarde, "Higher ground", lo convirtieron en un rostro conocido entre los adolescentes canadienses. Hayden tuvo su primer papel destacado en el cine en la película de Sofía Coppola "Las vírgenes suicidas", donde se destacó por su actuación dramática. Más recientemente, participó en "Life as a House". Por su actuación como el hijo adolescente drogadicto de Kevin Kline, Christensen fue nominado para el Globo de Oro por el Sindicato de Actores de Cine en el 2002. También actuó en la película para televisión "Trapped in a Purple Haze" y en la serie "Higher Ground", para Fox Family Network.
En 2000 decidió presentarse al casting para el papel de Anakin. Entre los finalistas se encontraban nombres como los de Leonardo DiCaprio, Ryan Phillippe y Colin Hanks, hijo del oscarizado Tom Hanks. Christensen ocupa un papel que ha sido interpretado por actores de edades tan distintas como Jake Lloyd, que en "La amenaza fantasma" tenía solamente 8 años, o Sebastian Shaw, que contaba con setenta y ocho en "El Regreso del Jedi". Hayden, un viejo aficionado de "La guerra de las galaxias", está sumamente consciente de las relaciones y los retos que trae consigo el arco narrativo del personaje; de ser un niño esclavo hasta un Siniestro Lord, de los Sith, a un Jedi redimido. "La parte más difícil fue encontrar el punto medio entre lo que Jake le aportó al papel y lo que Sebastian Shaw realizó como Darth Vader desenmascarado, encontrar el punto medio entre el bien y el mal, y hacerlo creíble", declaró. Lo cierto es que, de ahora en más, la galaxia de Hollywood tiene una nueva estrella en el firmamento. (Especial)

Tamaño texto
Comentarios