LOS ANGELES.- Sarah Michelle Gellar no es la chica más bonita de Hollywood. Tampoco es la más fea, la más sexy, la más joven o la más vieja. Y ese es justamente el secreto de su éxito. Todos pueden identificarse con ella porque, al menos a primera vista, parece una joven común. Bastaría un paseo por cualquier shopping de Estados Unidos para encontrar miles como ella, podría pensar alguien. Pero en su caso las apariencias engañan. Sarah es, después de todo, una estrella de cine y televisión que gana aproximadamente dos millones y medio de dólares por película; que tiene un novio (el actor Fredie Prinze Jr., considerado como uno de los solteros mas codiciados de Hollywood) y posee millones de admiradores alrededor del mundo que han convertido su serie, "Buffy, la cazavampiros", en uno de los shows mas célebres y populares en la historia de la televisión norteamericana. Y que ahora protagoniza el éxito de taquilla "Scooby Doo". Sarah comenzó su carrera a los cuatro años, cuando fue descubierta en un restaurante de Manhattan por el encargado de "casting" de una agencia de publicidad. A los seis años consiguió su primer papel en un programa de televisión, a los 16 comenzó a aparecer regularmente en la telenovela "All My Children", y a los 21 se convirtió en "Buffy", la heroína adolescente que parece dividir su tiempo entre apasionados romances con sus compañeros de colegio y la lucha interminable contra vampiros, brujas, hechiceros y otros príncipes de las tinieblas. "Cuando comenzamos a rodar ?Buffy? nadie pensó que duraríamos más de una temporada. Había muy pocas expectativas. Nadie imaginó el éxito que tendríamos, ni siquiera yo", reconoce. (Especial)







