1 ¿La danza es una expresión del espíritu?
- Sí. Del espíritu, de algo intangible. El cuerpo es sólo el medio.
2 ¿Sufrió Dios al crear a los argentinos?
- No creo. En ese momento no existía el FMI.
3 ¿Bailar o dirigir?
- Bailar fue una etapa hermosa. Pero el cuerpo avisa: "ya está, no me exijas más". La dirección es otra etapa. Tiene sus sinsabores, aunque son más las satisfacciones.
4 ¿Le sorprenden los discursos de los políticos?
- Cada vez menos. Ya los adivino, son una constante desde hace años. Pero no me gusta generalizar. Hay dignas excepciones.
5 ¿Qué lo paraliza?
- La violencia, la intolerancia, la traición y también el solo hecho de pensar que debo subirme a un avión.
6 ¿Ser original es un karma?
- Es un karma que tienen pocos y copian muchos.
7 ¿El desarraigo le provoca melancolía?
- A veces, pero tengo un poder de adaptación casi inmediato.
8 ¿El odio vale la pena?
- Tanto como el amor. Para bien o para mal, ambos movilizan el mundo. Esas dos pasiones a veces decidieron el destino de los pueblos.
9 ¿Qué piensa cuando está a punto de subirse el telón?
- Que valga la pena. No sólo mi esfuerzo sino también el de los bailarines y el de todos los que trabajan para que una función sea digna. Y doy las gracias a la vida por ponerme en ese lugar para el que me preparé desde hace tiempo.
10 ¿Combate sus defectos o los deja pasar?
- Los combato permanentemente. Pero a veces pierdo la pelea.
11 ¿A quién admira?
- A mis padres y a mis maestros, que me hicieron una persona de bien. Si tengo que elegir a una figura pública: Eva Perón.
12 ¿Confía en los malvados que nunca cambian?
- Los prefiero así, porque de esa manera sé a qué me tengo que atener. Pero no, no confío.
13 ¿Es de los que se sientan a ver pasar el cadáver del enemigo?
- Sí. Y, si no hay silla, me quedo parado contemplándolo.
14 ¿Le dan ataques de felicidad en este país desdichado?
- El país no es desdichado por generación espontánea. Los ataques de felicidad son los que compensan la mala onda y la depresión. Me esfuerzo por ser feliz, pero no es fácil.
15 ¿La alegría es sólo brasilera?
- Hoy sí. Cuando despierten, no sé.
16 ¿La peor zona de su mente?
- La que más combato, la que puede producir envidia, soberbia, resentimientos, como parte de las miserias de la especie humana.
17 ¿Su modo preferido de perder el tiempo?
- Tal vez pensar demasiado las cosas para no afectar a nadie a la hora de tomar una decisión. Después me doy cuenta que es imposible lograrlo. Pero no me arrepiento.
18 ¿Qué hubiera sido capaz de hacer para bailar con Nijinsky?
- Estudiar muchísimo. Y, si eso no basta, lo sobornaría a Diaghilev.
19 ¿Hay renovación en la danza local?
- Poca, pero hay. Faltan incentivos, estímulos, seguridad laboral y continuidad de trabajo. Pero, aunque algunos descreen, se está trabajando para lograr eso.
20 ¿Un pequeño secreto para ser feliz?
- Tener proyectos, no quedarse quieto nunca, aprender de todos, todos los días, no guardarse lo que uno sabe, tratar de superarse y, por sobre todas las cosas, no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hagan a nosotros.
- Sí. Del espíritu, de algo intangible. El cuerpo es sólo el medio.
2 ¿Sufrió Dios al crear a los argentinos?
- No creo. En ese momento no existía el FMI.
3 ¿Bailar o dirigir?
- Bailar fue una etapa hermosa. Pero el cuerpo avisa: "ya está, no me exijas más". La dirección es otra etapa. Tiene sus sinsabores, aunque son más las satisfacciones.
4 ¿Le sorprenden los discursos de los políticos?
- Cada vez menos. Ya los adivino, son una constante desde hace años. Pero no me gusta generalizar. Hay dignas excepciones.
5 ¿Qué lo paraliza?
- La violencia, la intolerancia, la traición y también el solo hecho de pensar que debo subirme a un avión.
6 ¿Ser original es un karma?
- Es un karma que tienen pocos y copian muchos.
7 ¿El desarraigo le provoca melancolía?
- A veces, pero tengo un poder de adaptación casi inmediato.
8 ¿El odio vale la pena?
- Tanto como el amor. Para bien o para mal, ambos movilizan el mundo. Esas dos pasiones a veces decidieron el destino de los pueblos.
9 ¿Qué piensa cuando está a punto de subirse el telón?
- Que valga la pena. No sólo mi esfuerzo sino también el de los bailarines y el de todos los que trabajan para que una función sea digna. Y doy las gracias a la vida por ponerme en ese lugar para el que me preparé desde hace tiempo.
10 ¿Combate sus defectos o los deja pasar?
- Los combato permanentemente. Pero a veces pierdo la pelea.
11 ¿A quién admira?
- A mis padres y a mis maestros, que me hicieron una persona de bien. Si tengo que elegir a una figura pública: Eva Perón.
12 ¿Confía en los malvados que nunca cambian?
- Los prefiero así, porque de esa manera sé a qué me tengo que atener. Pero no, no confío.
13 ¿Es de los que se sientan a ver pasar el cadáver del enemigo?
- Sí. Y, si no hay silla, me quedo parado contemplándolo.
14 ¿Le dan ataques de felicidad en este país desdichado?
- El país no es desdichado por generación espontánea. Los ataques de felicidad son los que compensan la mala onda y la depresión. Me esfuerzo por ser feliz, pero no es fácil.
15 ¿La alegría es sólo brasilera?
- Hoy sí. Cuando despierten, no sé.
16 ¿La peor zona de su mente?
- La que más combato, la que puede producir envidia, soberbia, resentimientos, como parte de las miserias de la especie humana.
17 ¿Su modo preferido de perder el tiempo?
- Tal vez pensar demasiado las cosas para no afectar a nadie a la hora de tomar una decisión. Después me doy cuenta que es imposible lograrlo. Pero no me arrepiento.
18 ¿Qué hubiera sido capaz de hacer para bailar con Nijinsky?
- Estudiar muchísimo. Y, si eso no basta, lo sobornaría a Diaghilev.
19 ¿Hay renovación en la danza local?
- Poca, pero hay. Faltan incentivos, estímulos, seguridad laboral y continuidad de trabajo. Pero, aunque algunos descreen, se está trabajando para lograr eso.
20 ¿Un pequeño secreto para ser feliz?
- Tener proyectos, no quedarse quieto nunca, aprender de todos, todos los días, no guardarse lo que uno sabe, tratar de superarse y, por sobre todas las cosas, no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hagan a nosotros.







