
¿Cómo es la personalidad de las personas que ven su celular apenas se despiertan?

A la pregunta de qué hacemos apenas nos despertamos muchos pueden coincidir en que ver las novedades del celular es la rutina más extendida. El acto casi inconsciente de revisar el teléfono parece inofensivo, pero los especialistas advierten los efectos de chequear el teléfono a primera hora de la mañana, así como también revelan cuáles son los ragsos psicológicos de aquellos que presnetan este hábito.
Las consecuencias sobre la salud de utilizar el teléfono antes de dormir son bastante conocidas. Muchos informes han advertido sobre los efectos que puede tener sobre nuestro descanso la exposición a la luz azul de los teléfonos, dando un falso aviso de que ya debemos levantarnos. Sin embargo, pareciera que con el brillo del display por la mañana es un escenario distinto, ya que estamos despiertos y por ende no debería tener mayores repercusiones.
Las consecuencias en nuestro cerebro de revisar el celular apenas nos levantamos
Uno pensaría que mirar el teléfono al despertarse no tiene mayores efectos y que en todo caso sería una manera más de alertar a nuestro cerebro en un nuevo día. Pero, los expertos reparan en que esta práctica resulta bastante nociva y esto se debe no tanto a sus aspectos físicos sino más bien al uso que le damos en el comienzo del día.
¿Qué hacemos cuando agarramos el celular por la mañana? La rutina es bastante compartida: chequear la bandeja de entrada del correo, hacer clic sobre las notificaciones de Whatsapp y cumplir con el tentador “scrolleo” en la página principal de las distintas redes sociales. Navegamos por un océano de información y noticias que envuelven nuestro cerebro y nos disponen a comenzar el día con una lista extensa de pendientes.
“Cuando nos despertamos a la mañana, miramos el teléfono y vemos una lista de notificaciones, se enmarca la experiencia de ‘despertar por la mañana’ en torno a un menú de ‘todas las cosas que me he perdido desde ayer’", advierte Tristan Harris, ex diseñador de Google y fundador del Centro para una Tecnología Humana en su artículo en la revista Medium. Según el especialista ya nos levantamos atrasados, lo que desencadena el estrés y la ansiedad en nuestro cuerpo sin siquiera haber comenzado la jornada.
¿Cuáles son los efectos de revisar el celular apenas nos despertamos?
¿Cuáles son las características psicológicas de las personas que ven el celular apenas se levantan?
Según la psicóloga Laura Fuster, las personas que necesitan ver el celular apenas se levantan “tienen la urgencia de saber qué ha pasado en las horas que estaban sin información por haber estado dormidos". De acuerdo con la especialista, las personas convierten esta práctica en un hábito y puede reflejar algunos rasgos de la personalidad. Ella destaca que quienes revisan su celular apenas se levantan destacan por características particulares.
- Impulsividad: a la persona que mira el celular nada más despertarse puede costarle resistirse a obtener esa información y soportar la incomodidad que ello le supone.
- Dependencia: puede ser una señal de necesitar a los demás, "de que guste gustar y ser aceptado por los otros. Por ello, revisa mucho las redes sociales, para tener información de lo que hacen los demás o lo que está de moda y así adaptarse a los gustos socialmente establecidos".
- Altos niveles de estrés: en principio podemos utilizar las redes sociales para relajarnos "pero pronto esa intención se da la vuelta. En lugar de relajarnos nos estresan ya que podemos obtener información inesperada que aumente nuestra ansiedad o nos puede llevar al miedo a perdernos algo (FOMO, por sus siglas en inglés de fear of missing out) y entrar en una espiral de estar constantemente informados, aumentando así nuestro nerviosismo".
Por otro lado, las personas que ya presentan una base de ansiedad en sus vidas, pueden tener más problemas a la hora de controlar la necesidad de revisar el celular todo el tiempo, incluso nada más despertar, indica la especialista.
- Necesidad constante de conectividad: somos seres sociales y necesitamos sentir que pertenecemos al grupo. Es algo instintivo y normal en los seres humanos, pero debemos saber identificar cuando esta necesidad "se puede estar volviendo en nuestra contra".
- Falta de límites: debemos ponernos límites a nosotros mismos y saber lo que es saludable y lo que no. "A una persona que no ha tenido límites le costará detectar cuándo los necesita y autoimponérselos. Por ello, es necesario tener en cuenta que primero será complicado que identifique que no es bueno mirar el teléfono a primera hora de la mañana y después, una vez que lo detecte, le costará prescindir de esa acción".








