04 Julio 2002 Seguir en 
El médico forense Exequiel Giménez aclaró aspectos técnicos y teóricos sobre las diferencias entre la persona que se suicida ahorcándose y la que muere de esa manera por la acción de un tercero, en un acto homicida. Ese fue el elemento más destacable de la jornada de ayer del juicio por el crimen que el 23 de febrero de 1991 sufrió Sarita Nelegatti. Algunos pasajes de la exposición del médico perjudicaron al acusado Carlos Galtieri, aunque otros lo favorecieron, de acuerdo con las perspectivas de las partes involucradas en el juicio oral, que culminaría mañana.
Giménez dijo que Sarita pudo haber muerto ahorcada por la sábana secuestrada en la causa (elemento puesto en duda por los acusadores). Pero también señaló que en más del 90% de los casos de muerte violenta por ahorcadura las víctimas pierden el control de esfínteres durante su agonía y, por lo menos, deberían haber quedado manchas de orina. Esto abona la teoría de la querella y de la Fiscalía, respecto de que se montó un supuesto suicidio para ocultar el presunto asesinato. Otro elemento que aportó el médico fue el de la equimosis que se produce -dijo- en conjuntivas y párpados, y que eso no puede transformarse luego en hematoma. Esto es fundamental en el caso, puesto que en la revisación médica en el lugar del hecho los médicos no observaron esa lesión, que sí quedó asentada en la primera autopsia, practicada cuatro días después.Giménez está a cargo del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial. No intervino en ninguna de las tres autopsias practicadas en el extenso proceso de investigación, pero fue citado para que hiciera su aporte como perito.
Los vecinos
También declaró un vecino de la casa de Galtieri, donde convivía con Sarita, quien según otro testigo habría comentado que oía que en la casa de Galtieri se producían fuertes peleas. Sin embargo, el médico Adolfo Sdjkleiam se limitó a decir que siempre el acusado y la víctima entraban y salían de la casa de Italia al 600 en un auto, ella permanecía oculta, recostada sobre los asientos. Otro vecino, Luis González, negó ayer sus dichos ante la Policía respecto de conocer sobre peleas entre la pareja. En la causa, sólo resta escuchar a un testigo, un policía que investigó el caso, y luego se incorporarían las pruebas instrumentales. Mañana se emitirían los alegatos y luego los jueces de la Sala Penal VI dictarían la sentencia.
Giménez dijo que Sarita pudo haber muerto ahorcada por la sábana secuestrada en la causa (elemento puesto en duda por los acusadores). Pero también señaló que en más del 90% de los casos de muerte violenta por ahorcadura las víctimas pierden el control de esfínteres durante su agonía y, por lo menos, deberían haber quedado manchas de orina. Esto abona la teoría de la querella y de la Fiscalía, respecto de que se montó un supuesto suicidio para ocultar el presunto asesinato. Otro elemento que aportó el médico fue el de la equimosis que se produce -dijo- en conjuntivas y párpados, y que eso no puede transformarse luego en hematoma. Esto es fundamental en el caso, puesto que en la revisación médica en el lugar del hecho los médicos no observaron esa lesión, que sí quedó asentada en la primera autopsia, practicada cuatro días después.Giménez está a cargo del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial. No intervino en ninguna de las tres autopsias practicadas en el extenso proceso de investigación, pero fue citado para que hiciera su aporte como perito.
Los vecinos
También declaró un vecino de la casa de Galtieri, donde convivía con Sarita, quien según otro testigo habría comentado que oía que en la casa de Galtieri se producían fuertes peleas. Sin embargo, el médico Adolfo Sdjkleiam se limitó a decir que siempre el acusado y la víctima entraban y salían de la casa de Italia al 600 en un auto, ella permanecía oculta, recostada sobre los asientos. Otro vecino, Luis González, negó ayer sus dichos ante la Policía respecto de conocer sobre peleas entre la pareja. En la causa, sólo resta escuchar a un testigo, un policía que investigó el caso, y luego se incorporarían las pruebas instrumentales. Mañana se emitirían los alegatos y luego los jueces de la Sala Penal VI dictarían la sentencia.







