26 Febrero 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El más urgido interrogante político al cerrar la semana es cómo serán el Gobierno y, en consecuencia, el país, después de escapar a la incertidumbre del default. Por lo pronto, el Presidente no cambiará el estilo, pues no pudo contener su apresuramiento para descalificar ríspidamente a quienes pronosticaban su descalabro, en lugar de un éxito para el Guinness, como lo calificó. A las minucias y chismes de palacio sobre cómo será el anuncio oficial, está siguiendo un pronóstico conservador, según el cual, Kirchner continuará siendo en cuanto al manejo de la economía, un presidente suizo tan alejado del perfil político habitual como lo estuvo hasta hoy. De otra manera, no podrían reanudarse las negociaciones con el Fondo Monetario como se las está proyectando para abril, y al que se acaban de abonar dos cuotas por 300 millones de dólares, siguiendo la puntualidad de estilo. No se tirará manteca al techo, han confesado también los dirigentes de la CGT, mostrándose particularmente cautelosos después de reunirse con Kirchner para hablar discretamente del salario mínimo y de los condicionamientos del default. Los medios siguieron reservando el primer plano a las torpezas oficiales sobre el manejo de la droga de Ezeiza, pero en el Gobierno se confía en que, a corto plazo, el desenlace del canje invierta las proporciones. Por lo pronto, la jefatura del Gabinete ha encargado ya una serie de encuestas, con las que se espera testimoniar un fuerte crecimiento de la imagen presidencial.
La otra negociación
El efecto más inmediato del éxito que los analistas locales y externos miden ahora entre el 70 y el 85% -algunos sin ocultar sus sorpresas- será el cambio de la calificación de riesgo país, que en algún momento estuvo en 7000 puntos, para advertencia de los inversores. Las economías normales, e inclusive con algunas dificultades, no pasan de entre 300 y 500. A esa zona debería regresar la nuestra, pero los pronosticadores más reticentes, como el ex fondista monetario, Claudio Loser, suponen, con alguna razón, que nuestra fama de incumplidores, no solo como deudores, hará que los inversores mantengan su cautela. Es muy probable, sin embargo, que si el "presidente suizo" modera sus ríspidos discursos políticos y acerca a su gabinete privilegiado a Roberto Lavagna, la reacción de los inversores vuelva al ritmo que tuvo en los vilipendiados años 90. Esto podrá verse cuando comiencen las nuevas negociaciones con el Fondo, en las que estarán sobre la mesa las tarifas públicas que el Gobierno metió en el laberinto de sus necesidades políticas. La nueva etapa con el organismo internacional puede permitirle al Presidente tranquilizar a los mercados y a los sensibles neoliberales, aliviándoles su previsible discurso del año electoral. (De nuestra Sucursal)
La otra negociación
El efecto más inmediato del éxito que los analistas locales y externos miden ahora entre el 70 y el 85% -algunos sin ocultar sus sorpresas- será el cambio de la calificación de riesgo país, que en algún momento estuvo en 7000 puntos, para advertencia de los inversores. Las economías normales, e inclusive con algunas dificultades, no pasan de entre 300 y 500. A esa zona debería regresar la nuestra, pero los pronosticadores más reticentes, como el ex fondista monetario, Claudio Loser, suponen, con alguna razón, que nuestra fama de incumplidores, no solo como deudores, hará que los inversores mantengan su cautela. Es muy probable, sin embargo, que si el "presidente suizo" modera sus ríspidos discursos políticos y acerca a su gabinete privilegiado a Roberto Lavagna, la reacción de los inversores vuelva al ritmo que tuvo en los vilipendiados años 90. Esto podrá verse cuando comiencen las nuevas negociaciones con el Fondo, en las que estarán sobre la mesa las tarifas públicas que el Gobierno metió en el laberinto de sus necesidades políticas. La nueva etapa con el organismo internacional puede permitirle al Presidente tranquilizar a los mercados y a los sensibles neoliberales, aliviándoles su previsible discurso del año electoral. (De nuestra Sucursal)







