Museo en desamparo

La zona carece de luz y de vigilancia.

24 Febrero 2005
Días pasados, tocamos el tema del olvido en que el Estado tiene a los museos. Es oportuno recordarlo brevemente, a propósito de la situación del instalado en la Casa del Obispo Colombres. A ese "Museo de la Industria Azucarera" se había donado un viejo camión melacero, lo que permitía mostrar a los visitantes un equipo antiguo de la actividad fabril.
Pero sucede que el vehículo, que se hallaba en buen estado y hasta funcionaba, ha sido poco a poco desmantelado por algunos de los delincuentes que pululan de noche por el parque 9 de Julio. Son los que, incluso, han robado una de las estatuas vecinas, no hace mucho.
No es raro que así ocurra, si se piensa que la zona carece de luz y de vigilancia. Por su parte, el local del museo en sí -que es monumento histórico nacional- sufre todo tipo de penurias. La lluvia se filtra por sus techos en mal estado, y un corpulento árbol seco que hay a su lado puede, en cualquier momento, caer sobre el edificio. El solar donde un congresal de la Independencia inició, en 1821, nuestra industria madre, merece -pensamos- que las autoridades le presten mayor atención que la ninguna dedicada hasta la fecha.

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