Culpan al "ratón hocicudo" de la mutilación de vacas

El ratón, cuyo nombre científico es Oxymycterus, actuó sobre los animales ya muertos, y a ellos se sumaron zorros y aves carroñeras, explicaron.

02 Julio 2002
BUENOS AIRES.- Un ratón carnívoro, el "hocicudo rojizo", fue sindicado ahora como el causante de las mutilaciones de los cadáveres de vacas, informaron autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa) y la Universidad Nacional del Centro (Unacen). Las autoridades precisaron que las vacas murieron -como es habitual en esta época- de males como neumonía o mancha, y descartaron que se trate de una epidemia.
El ratón, cuyo nombre científico es Oxymycterus, actuó sobre los animales ya muertos, y a ellos se sumaron también zorros y aves carroñeras, explicaron. Sus rastros fueron detectados por los especialistas, quienes llegaron a dar con los roedores dentro de los cadáveres e incluso los filmaron cuando se alimentaban.
El presidente del Senasa, Bernardo Cané, descartó que estos fenómenos los hayan causado "enanitos verdes o platos voladores", y aunque no aludió al "chupacabra", lo incluyó en forma elíptica. Cané presentó ayer esta explicación en una conferencia que ofreció junto con el rector de la Unacen, Néstor Auza, y otros destacados especialistas.
Auza precisó que tomaron contacto con un patólogo del Estado de Texas, Estados Unidos -donde en los años 70 hubo casos similares- y veterinarios de la Universidad Nacional de Río Cuarto y La Pampa, para concluir que la situación no entraña riesgo para la salud de los animales ni en los alimentos.

Causas naturales
A partir del análisis de 30 cadáveres hallados en 18 estancias, los especialistas concluyeron que la muerte de los animales responde a causas naturales" y descartaron todo indicio de radiactividad, en alusión a naves extraterrestres.
Además, dejaron de lado también la acción de narcóticos que sugirieron algunas versiones para sostener, sin pruebas, que adormecían a los animales para inmovilizarlos y mutilarlos. También rompieron el mito del corte neto al asegurar que por observación directa y bajo lupa se constató que las lesiones fueron ocasionadas por predadores y no por un cuchillo o bisturí, de manera que no se usaron sistemas de calor o de cauterización.
Auza relató que detectaron roedores dentro y alrededor de los cadáveres en el momento de ingerir los tejidos, y que los atraparon y los alimentaron con animales muertos, pudiéndose probar así que tenían una especial voracidad por los órganos.
El Oxymycterus fue calificado como un roedor autóctono poco desarrollado en la Argentina, cuya población sufrió una explosión en los últimos años y que cambió sus hábitos alimenticios: dejó de comer insectos y lombrices, para dedicarse ahora con mucho entusiasmo a la carroña. (TELAM)

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