01 Julio 2002 Seguir en 
Basta. Con esta palabra, los vecinos del barrio Piedrabuena definieron su posición con respecto a la preocupante ola de violencia de la que vienen siendo víctimas. Por eso decidieron tomar el toro por las astas y enfrentar a la inseguridad. Se trata del primer proyecto que vecinos de un barrio ponen en marcha para no dejar que los delincuentes los superen. "Nos encolumnamos detrás de las instituciones, y estamos dispuestos a trabajar juntos para que esto se termine", afirmaron.
El barrio Piedrabuena, ubicado al noroeste de San Miguel de Tucumán, parece haberse convertido en un blanco predilecto para los asaltantes. "Es muy posible que no haya habido vecino que sufriera algún tipo de incidente. Ya no sabíamos qué hacer", relató a LA GACETA Anselmo Lagos.
Lo primero que hicieron fue comenzar a reunirse. Y cuando vieron que contaban con la presencia de la mayoría de los habitantes de la zona, llamaron al jefe de Policía, Luis Valdiviezo, para que se ponga a trabajar con ellos. "Hemos tenido que soportar tantos latrocinios que hemos perdido la confianza en la institución que usted conduce", le dijeron. En una nota que le entregaron, los vecinos afirman: "queremos brindar nuestro apoyo logístico e institucional, lo que lleva implícita la necesaria integración de la Policía con su comunidad, para que juntos podamos combatir este flagelo que nos había paralizado y nos había puesto de rodillas ante la impunidad del accionar delictivo".
El barrio, con algunas ampliaciones, está enmarcado por las avenidas Coronel Suárez y Gobernador del Campo y por las calles Salas y Valdés y Juramento. "Todos trabajaremos en conjunto. Nosotros no queremos armarnos. Tenemos un discurso humanista y solidario", explicó Ovidio Guntern, uno de los vecinos.
Entre los planes que se pondrán en marcha figura asistir económicamente a la comisaría jurisdiccional, que cuenta con dos motos y un móvil. "Pero el dinero lo vamos a manejar nosotros. Vamos a controlar y a exigir a la Policía que haga lo que debe hacer. Y haremos lo mismo con todas las instituciones que tengan que ver con la seguridad", afirmó Jorge Albornoz.
"También les vamos a hacer sentir a los delincuentes que están siendo vigilados. Que nunca estén tranquilos", indicó el ex legislador y ex comisario Fernando Lastra, quien también vive en la zona.
Los vecinos están seguros de que en sus calles no hay seguridad. "Por eso también vamos a tener un sistema de información entre los vecinos, para estar alertas ante un probable ataque.
Inclusive, está pensado un sistema de timbres, para que nos avisemos que algo malo está pasando", explicó Angel Salas.Los vecinos quieren crear la resistencia. Y que los delincuentes sepan que nos les va a ser fácil vencerlos, porque están conscientes de que la unión hace la fuerza. "Estamos seguros de que vamos a tener éxito. Y ojalá después nuestro plan pueda ser utilizado en otros lados. Tenemos que ser protagonistas", afirman.
El barrio Piedrabuena, ubicado al noroeste de San Miguel de Tucumán, parece haberse convertido en un blanco predilecto para los asaltantes. "Es muy posible que no haya habido vecino que sufriera algún tipo de incidente. Ya no sabíamos qué hacer", relató a LA GACETA Anselmo Lagos.
Lo primero que hicieron fue comenzar a reunirse. Y cuando vieron que contaban con la presencia de la mayoría de los habitantes de la zona, llamaron al jefe de Policía, Luis Valdiviezo, para que se ponga a trabajar con ellos. "Hemos tenido que soportar tantos latrocinios que hemos perdido la confianza en la institución que usted conduce", le dijeron. En una nota que le entregaron, los vecinos afirman: "queremos brindar nuestro apoyo logístico e institucional, lo que lleva implícita la necesaria integración de la Policía con su comunidad, para que juntos podamos combatir este flagelo que nos había paralizado y nos había puesto de rodillas ante la impunidad del accionar delictivo".
El barrio, con algunas ampliaciones, está enmarcado por las avenidas Coronel Suárez y Gobernador del Campo y por las calles Salas y Valdés y Juramento. "Todos trabajaremos en conjunto. Nosotros no queremos armarnos. Tenemos un discurso humanista y solidario", explicó Ovidio Guntern, uno de los vecinos.
Entre los planes que se pondrán en marcha figura asistir económicamente a la comisaría jurisdiccional, que cuenta con dos motos y un móvil. "Pero el dinero lo vamos a manejar nosotros. Vamos a controlar y a exigir a la Policía que haga lo que debe hacer. Y haremos lo mismo con todas las instituciones que tengan que ver con la seguridad", afirmó Jorge Albornoz.
"También les vamos a hacer sentir a los delincuentes que están siendo vigilados. Que nunca estén tranquilos", indicó el ex legislador y ex comisario Fernando Lastra, quien también vive en la zona.
Los vecinos están seguros de que en sus calles no hay seguridad. "Por eso también vamos a tener un sistema de información entre los vecinos, para estar alertas ante un probable ataque.
Inclusive, está pensado un sistema de timbres, para que nos avisemos que algo malo está pasando", explicó Angel Salas.Los vecinos quieren crear la resistencia. Y que los delincuentes sepan que nos les va a ser fácil vencerlos, porque están conscientes de que la unión hace la fuerza. "Estamos seguros de que vamos a tener éxito. Y ojalá después nuestro plan pueda ser utilizado en otros lados. Tenemos que ser protagonistas", afirman.
Separan a siete agentes de una comisaría
Una de los primeros éxitos que los vecinos del barrio Piedrabuena obtuvieron fue que se separe a siete policías de la seccional 10ª, que, según ellos afirmaron, podrían haber tenido vinculaciones con delincuentes. "Le vamos a exigir a la Justicia también que se cumplan las leyes. No vamos a permitir que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra. Si hay pruebas contra ellos, queremos que queden detenidos", afirmó María Teresa Szar. También explicaron que a la Municipalidad le pedirán que haya más iluminación, y que se desmalecen los sitios baldíos que hay en la zona. "Es un plan de mejoramiento global del barrio", afirmaron.







