13 Febrero 2005 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Juan Pablo II, con voz débil, dio su primera bendición dominical desde que abandonó el hospital la semana pasada a través de un ayudante que agradeció al mundo por haber rezado por su recuperación.
El Pontífice, de 84 años, habló brevemente con voz afónica desde su ventana del Vaticano, mientras los ayudantes fueron los encargados de dar gran parte de su discurso semanal.
Al Papa se le vio y se le escuchó mejor que cuando apareció desde una ventana del hospital romano Gemelli el domingo pasado.En esa ocasión, con la mirada distante, hizo unos lentos gestos a los creyentes y apenas fue capaz de hablar.
El domingo, en cambio, se le vio un poco más repuesto.
"Quiero daros las gracias por estar cerca de mí, por vuestro afecto y sobre todo a los que rezaron durante los días de mi estancia en el hospital Gemelli", dijo el mensaje, leído por el arzobispo Leonardi Sandri, subsecretario del Estado Vaticano.
"Siempre siento la necesidad de ayudaros... para completar la misión que Jesús me ha encomendado".
Se temía que por primera vez desde la elección del Papa polaco en 1978 no fuese a dar el mensaje del domingo.
El Papa abandonó el hospital Gemelli el jueves, después de haber pasado 10 días recuperándose de problemas respiratorios que se complicaron con una gripe.
El Santo Padre también sufre Parkinson, artritis crónica y no puede caminar. (Reuter)
El Pontífice, de 84 años, habló brevemente con voz afónica desde su ventana del Vaticano, mientras los ayudantes fueron los encargados de dar gran parte de su discurso semanal.
Al Papa se le vio y se le escuchó mejor que cuando apareció desde una ventana del hospital romano Gemelli el domingo pasado.En esa ocasión, con la mirada distante, hizo unos lentos gestos a los creyentes y apenas fue capaz de hablar.
El domingo, en cambio, se le vio un poco más repuesto.
"Quiero daros las gracias por estar cerca de mí, por vuestro afecto y sobre todo a los que rezaron durante los días de mi estancia en el hospital Gemelli", dijo el mensaje, leído por el arzobispo Leonardi Sandri, subsecretario del Estado Vaticano.
"Siempre siento la necesidad de ayudaros... para completar la misión que Jesús me ha encomendado".
Se temía que por primera vez desde la elección del Papa polaco en 1978 no fuese a dar el mensaje del domingo.
El Papa abandonó el hospital Gemelli el jueves, después de haber pasado 10 días recuperándose de problemas respiratorios que se complicaron con una gripe.
El Santo Padre también sufre Parkinson, artritis crónica y no puede caminar. (Reuter)







