13 Febrero 2005 Seguir en 
LA HABANA.- El presidente de Cuba, Fidel Castro, lanzó una seria advertencia contra el mandatario estadounidense George W. Bush, relacionada con la posibilidad de que su par venezolano, Hugo Chávez, sufra algún tipo de atentado. "Si a Chávez lo asesinan, la responsabilidad caerá por entero sobre el presidente de Estados Unidos", afirmó el mandatario cubano en un discurso de más de seis horas que terminó a la madrugada de ayer.
Castro, de 78 años, presidió y clausuró la jornada de cierre del VII Encuentro Mundial de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, que reunió en La Habana a más de 1.300 especialistas de 42 países.
Castro no dio detalles sobre el supuesto complot, pero explicó que el magnicidio buscaría impedir la marcha de los cambios políticos, económicos y sociales que se llevan a cabo en Venezuela, que calificó de decisivos para el progreso de ese país y para toda Latinoamérica. Precisamente, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, concretará hoy, en Caracas, una alianza estratégica con Chávez, mediante la firma de una serie de acuerdos de cooperación bilateral.
Como el Ave Fénix
Cuba está surgiendo de sus cenizas con la ayuda de China y de Venezuela, tras la caída del bloque soviético, que fue durante muchos años el principal soporte de la economía de la isla, dijo el líder caribeño. "El Estado renace como el Ave Fénix", destacó.
Cuba inició un proceso de recentralización de su economía para reducir la autonomía permitida durante la profunda crisis que siguió al derrumbe soviético. En ese marco, introdujo controles cambiarios; eliminó el dólar estadounidense como moneda de curso legal en la isla; aumentó la regulación de las compañías extranjeras y frenó la pequeña empresa privada, lo que generó un retorno a una economía controlada en un 90% por el Estado. Con la centralización de las compañías estatales, Cuba debe ahorrar entre 500 millones y 1.000 millones de dólares, dijo Castro.
Desde el comienzo del año, todo intercambio entre monedas extranjeras y su equivalente cubano, el peso convertible, debe ser manejado en una cuenta única controlada por el Banco Central. (DPA-Reuter)
Castro, de 78 años, presidió y clausuró la jornada de cierre del VII Encuentro Mundial de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, que reunió en La Habana a más de 1.300 especialistas de 42 países.
Castro no dio detalles sobre el supuesto complot, pero explicó que el magnicidio buscaría impedir la marcha de los cambios políticos, económicos y sociales que se llevan a cabo en Venezuela, que calificó de decisivos para el progreso de ese país y para toda Latinoamérica. Precisamente, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, concretará hoy, en Caracas, una alianza estratégica con Chávez, mediante la firma de una serie de acuerdos de cooperación bilateral.
Como el Ave Fénix
Cuba está surgiendo de sus cenizas con la ayuda de China y de Venezuela, tras la caída del bloque soviético, que fue durante muchos años el principal soporte de la economía de la isla, dijo el líder caribeño. "El Estado renace como el Ave Fénix", destacó.
Cuba inició un proceso de recentralización de su economía para reducir la autonomía permitida durante la profunda crisis que siguió al derrumbe soviético. En ese marco, introdujo controles cambiarios; eliminó el dólar estadounidense como moneda de curso legal en la isla; aumentó la regulación de las compañías extranjeras y frenó la pequeña empresa privada, lo que generó un retorno a una economía controlada en un 90% por el Estado. Con la centralización de las compañías estatales, Cuba debe ahorrar entre 500 millones y 1.000 millones de dólares, dijo Castro.
Desde el comienzo del año, todo intercambio entre monedas extranjeras y su equivalente cubano, el peso convertible, debe ser manejado en una cuenta única controlada por el Banco Central. (DPA-Reuter)







