Rebeldes iraquíes masacran a chiítas

Rumsfeld pide ayuda a los aliados europeos. La guerrilla utilizó un coche bomba accionado a distancia en un atentado al sur de Irak. Al Zarqawi reivindicó un reciente atentado contra una mezquita.

KERBALA. Los chiítas se flagelan con cadenas, en signo de duelo por el martirio del imán Hussein.
KERBALA. Los chiítas se flagelan con cadenas, en signo de duelo por el martirio del imán Hussein.
13 Febrero 2005
Bagdad.- Una nueva oleada de ataques de grupos rebeldes iraquíes dejó al menos 25 muertos y decenas de heridos en Irak, en momentos en que el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, reclama ayuda a los aliados europeos para estabilizar el país ocupado por Estados Unidos. La autoridad electoral anunciará hoy el resultado de las elecciones generales celebradas el pasado 30 en Irak para constituir la Asamblea Nacional, que darían por seguro el triunfo de los chiítas y una considerable cuota de poder para los kurdos. Si bien se trata de un avance en el proceso de institucionalización impulsado por EE.UU., el boicot de los sunnitas, la segunda mayoría en Irak, le resta valor al resultado electoral.
La violencia en el país árabe ha recrudecido con la llegada del año nuevo musulmán, que marca también el inicio del mes santo chiíta de Moharram. En este mes los chiítas celebran el Achura, el aniversario del martirio del nieto del profeta Mahoma, el imán Hussein, quien murió decapitado en el año 680. El grupo que lidera Abu Musab al Zarqawi reivindicó un atentado con coche bomba contra fieles chiítas que, el viernes, oraban en una mezquita de Bagdad. La cercanía del Achura hace temer una nueva masacre de chiítas. El año pasado murieron unos 200 fieles en la ciudad sagrada chiíta de Kerbala, en atentados atribuidos a los rebeldes sunnitas.

Mataron a un juez
La serie de ataques de ayer volvió a tener como blanco a los chiítas. Diecisiete de ellos murieron al estallar un coche bomba activado a distancia en Musayyib, 40 kilómetros al sur de Bagdad. Otras 16 personas resultaron heridas por la explosión. Mientras, en la ciudad portuaria de Basora, de mayoría chiíta, un juez fue asesinado a balazos por desconocidos. En la ciudad norteña de Bayi murió asesinado un ejecutivo petrolero y dos policías que vigilaban una refinería. Mientras, nada se sabe sobre un ingeniero brasileño secuestrado hace más de 20 días en esta ciudad, ni sobre una periodista italiana que cayó en manos de un grupo islamista. (Reuter-DPA)

Tamaño texto
Comentarios