Un ataque con coche bomba dejó varios heridos en Madrid

Una llamada anónima. De confirmarse que fue la ETA, se trataría de la primera acción de la banda separatista vasca en tres años. Los reyes y el presidente de México inauguraron la muestra.

CONMOCION. El edificio de la compañía “Bull” fue el más afectado por el estallido del artefacto.
CONMOCION. El edificio de la compañía “Bull” fue el más afectado por el estallido del artefacto.
10 Febrero 2005
MADRID.- Al menos 43 personas resultaron heridas al estallar ayer un coche bomba en el centro de Madrid. El hecho, atribuido a la ETA por el gobierno español, ocurrió a 500 metros del predio ferial adonde, pocas horas después, debían llegar los reyes de España y el presidente de México, Vicente Fox. Los heridos ya fueron dados de alta y, finalmente, el rey Juan Carlos y la reina Sofía, junto con el mandatario mexicano, inauguraron en el predio la XXIV Feria Internacional de Arte Contemporáneo.
El atentado -anticipado telefónicamente a medios vascos por una voz anónima que dijo pertenecer a ETA- es el primero tras el reciente fracaso del plan de autonomía presentado ante el Congreso por el presidente del País Vasco. Asimismo, de confirmarse la autoría, sería el primer atentado de ETA en Madrid luego de una tregua de tres años: el último fue en mayo de 2002 en el estadio Bernabeu, previo al clásico Real Madrid-Barcelona.

Reacción a distancia
Desde Polonia, donde se encuentra de visita oficial, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, condenó el atentado y a la organización vasca. "A los terroristas de ETA y a quienes los apoyan, que no caben en la sociedad política ni en la sociedad civil, les digo que las bombas sólo conducen a la cárcel, y que el futuro del País Vasco en el conjunto de España se va a construir, a pesar de ellos", manifestó.
El informante anónimo avisó a las 8.55 horas al diario vasco "Gara", que se iba a producir una explosión a las 9.35 en el Palacio de Congresos, sin precisar si se trataba del complejo ubicado en el Campo de las Naciones o en el Paseo de la Castellana. El coche bomba, un Renault 19 de color blanco, estalló a la hora señalada en un estacionamiento del recinto ferial, frente al edificio de la compañía "Bull", cuando la zona ya se hallaba acordonada. Efectivos de la policía antiexplosivos, tres dotaciones de Bomberos y efectivos de la Policía Científica trabajaron en el lugar. La investigación determinó que el Renault fue robado la noche anterior en Guadalajara.
La mayoría de los afectados por la onda expansiva sufrió cortes por cristales, contusiones y lesión de oído. Una empleada de Bull denunció que nadie alertó a los empleados de la compañía de que había un aviso de bomba y que, por lo tanto, no se desalojó en edificio. (Reuter-DPA)

Un tucumano pasó apuros
No lo vio por televisión. Tampoco se lo contaron. El tucumano Marcelo Orfali estuvo allí, a escasos metros del lugar donde se produjo el atentado de ETA en Madrid. Y se salvó por unos pocos pero milagrosos minutos.
"Como siempre, bajé del subterráneo y, en lugar de encontrarme con el panorama de todos los días, sólo vi humo y confusión", relató Orfali telefónicamente a LA GACETA. Hacía sólo cinco minutos que, a 30 metros de donde él se hallaba, había explotado el coche bomba. "Sólo atiné a volver y a esconderme en la estación del metro; no sabía qué hacer, tuve miedo", contó, aún conmovido por el episodio. Lo que vio fue, en sus propias palabras, aterrador: cristales de autos y de un edificio destrozados y gente corriendo desesperada; había, además, un fuerte olor a pólvora.
Orfali es ajedrecista. Vive hace unos años en Italia y pasa mucho tiempo en la capital española, razón por la cual también vivió de cerca el drama de las víctimas de otro atentado en España: el del 11 de marzo en la estación de Atocha. Ese día, él se hallaba internado en un hospital de Madrid para una operación de vesícula cuando empezaron a llegar los heridos. "Estaba en mi habitación y nos pidieron a los enfermos sin urgencias que nos retiráramos para dar lugar a los heridos", relató. De ese momento también le quedaron recuerdos impactantes. "La gente en el hospital corría para todos lados. Fue un caos", recordó.

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