30 Junio 2002 Seguir en 
Cuando la protesta social amenaza con volverse violenta empiezan a sentirse los ladridos en torno de la plaza Independencia. En esos casos aparecen en escena los perros de la Policía, adiestrados especialmente para la represión en los disturbios callejeros.
En la Sección Perros hay 15 animales, la mayoría de ellos donados por sus propietarios por ser mordedores. Mucha gente los deja allí después de que atacaron a algún familiar o vecino y se les hace difícil contenerlos. Sin embargo, cada tanto vuelven y les llevan huesos, galletitas o mimos.
Al ingresar a la Policía, los canes reciben adiestramiento, alimento y cuidados específicos, y al poco tiempo están listos para el trabajo.
El subcomisario Carlos Molina dirige la sección desde hace 10 años, y desde mucho antes la fuerza no adquiere perros. Sacar cría de los ejemplares puros de ovejero alemán que tienen también resulta imposible, debido a que necesitan costosos tratamientos y un espacio libre de infecciones.
Después de mucho tiempo, hace dos semanas los perros policías volvieron al asfalto del centro a hacer oír sus ladridos, aunque aún no entraron en acción.
Cada can recibe media hora diaria de entrenamiento y una hora más de "paseo" por el patio de las perreras, y así se evita el estrés que les produce el encierro. Para evitar las peleas, salen de a uno.
"Cada oficial (son 20) tiene a su cargo un perro, y el animal le responde. Para nosotros el perro es un compañero más", explicó Molina. Estos policías tienen, como cualquier vecino, sus propios perros. Están entrenados y mejor alimentados que los de la fuerza, y cuando es necesario participan en los procedimientos. Así, el escuadrón puede contar con 25 animales.
"Un ?hombre? menos"
El entrenamiento normal que reciben los ovejeros alemanes no sirve para la Policía. "Esos son perros ?mangueros?, que muerden y sostienen la manga de la persona. Nosotros necesitamos que se mueva, que muerda a uno como advertencia, y si es necesario, a otro; pero que lo suelte. Si no, es como tener un hombre menos", explicó Molina.
De los 15 perros de la Policía, dos son dogos; dos, dobermann y uno, "caschi"; los demás son ovejeros alemanes.
De estos, "Brión", de 12 años, es el más viejo y pasó a retiro. "Ya no puede salir, ellos tienen una vida útil de 10 años. Encima, en verano, si se agita sufre paros cardíacos. Dos veces tuvimos que reanimarlo", comentó Molina mientras le acariciaba las maltrechas orejas al bravo animal.
Un sueño lejano
Ahora tienen un cachorro, sin nombre todavía, que está empezando a ser entrenado; pasó los 9 meses de vida y es tiempo de educarlo, mientras va formando su carácter, explicó el policía.
En la actualidad los perros policías comen gracias a las donaciones de una cadena de supermercados que aporta verduras y algunos huesos y restos de carne. Además, los animales consumen una bolsa de alimento balanceado de 15 kilos por día; la bolsa cuesta $30 y eso sale del presupuesto que la Policía le asigna a la sección.
Molina sueña con tener por lo menos 30 perros, aunque no sean todos ovejeros. "La raza no importa tanto si el adiestramiento es bueno, y con ese número sería suficiente para cumplir con el servicio", dijo.
En la Sección Perros hay 15 animales, la mayoría de ellos donados por sus propietarios por ser mordedores. Mucha gente los deja allí después de que atacaron a algún familiar o vecino y se les hace difícil contenerlos. Sin embargo, cada tanto vuelven y les llevan huesos, galletitas o mimos.
Al ingresar a la Policía, los canes reciben adiestramiento, alimento y cuidados específicos, y al poco tiempo están listos para el trabajo.
El subcomisario Carlos Molina dirige la sección desde hace 10 años, y desde mucho antes la fuerza no adquiere perros. Sacar cría de los ejemplares puros de ovejero alemán que tienen también resulta imposible, debido a que necesitan costosos tratamientos y un espacio libre de infecciones.
Después de mucho tiempo, hace dos semanas los perros policías volvieron al asfalto del centro a hacer oír sus ladridos, aunque aún no entraron en acción.
Cada can recibe media hora diaria de entrenamiento y una hora más de "paseo" por el patio de las perreras, y así se evita el estrés que les produce el encierro. Para evitar las peleas, salen de a uno.
"Cada oficial (son 20) tiene a su cargo un perro, y el animal le responde. Para nosotros el perro es un compañero más", explicó Molina. Estos policías tienen, como cualquier vecino, sus propios perros. Están entrenados y mejor alimentados que los de la fuerza, y cuando es necesario participan en los procedimientos. Así, el escuadrón puede contar con 25 animales.
"Un ?hombre? menos"
El entrenamiento normal que reciben los ovejeros alemanes no sirve para la Policía. "Esos son perros ?mangueros?, que muerden y sostienen la manga de la persona. Nosotros necesitamos que se mueva, que muerda a uno como advertencia, y si es necesario, a otro; pero que lo suelte. Si no, es como tener un hombre menos", explicó Molina.
De los 15 perros de la Policía, dos son dogos; dos, dobermann y uno, "caschi"; los demás son ovejeros alemanes.
De estos, "Brión", de 12 años, es el más viejo y pasó a retiro. "Ya no puede salir, ellos tienen una vida útil de 10 años. Encima, en verano, si se agita sufre paros cardíacos. Dos veces tuvimos que reanimarlo", comentó Molina mientras le acariciaba las maltrechas orejas al bravo animal.
Un sueño lejano
Ahora tienen un cachorro, sin nombre todavía, que está empezando a ser entrenado; pasó los 9 meses de vida y es tiempo de educarlo, mientras va formando su carácter, explicó el policía.
En la actualidad los perros policías comen gracias a las donaciones de una cadena de supermercados que aporta verduras y algunos huesos y restos de carne. Además, los animales consumen una bolsa de alimento balanceado de 15 kilos por día; la bolsa cuesta $30 y eso sale del presupuesto que la Policía le asigna a la sección.
Molina sueña con tener por lo menos 30 perros, aunque no sean todos ovejeros. "La raza no importa tanto si el adiestramiento es bueno, y con ese número sería suficiente para cumplir con el servicio", dijo.







