29 Junio 2002 Seguir en 
Dos puesteros del Mercofrut fueron asaltados ayer en sus casas, cuando salían con dinero para hacer sus acostumbradas compras de los viernes.
"Abrí el portón para sacar la camioneta y me agarró un tipo con pasamontañas que tenía una pistola. Me dio una trompada en la cara, y ahí vi que había más delincuentes del otro lado", relató Luis Guevara, de 38 años. Este es el segundo asalto similar que sufre Guevara en su casa de Constitución al 1.900. En la anterior oportunidad, en 2000, los delincuentes se olvidaron una escopeta itaka en su casa e hicieron disparos.
"Esta vez amenazaron a mi hijo y me golpearon un poco", explicó. Angel, su hijo de 10 años, lloraba. "Me dijeron que me iban a matar si no me callaba", dijo el niño.
Guevara contó que a fines de 2000, cuando a él y a otros puesteros los asaltaron, se reunieron con el entonces jefe de Policía Alberto Alcaraz. "El nos pidió que todo se mantuviera callado, porque él lo iba a resolver. Pero siguieron asaltando a los compañeros y en marzo se hizo insostenible", dijo.
Todo sigue igual
Fue en ese mes que LA GACETA hizo pública la situación, y a partir de allí se detuvo a tres personas que finalmente no fueron procesadas. "Aquella vez se habló de ?entregadas? y cambiaron a algunos de los guardias del Mercofrut; pero se ve que no cambió absolutamente nada", agregó la víctima. "Estos tipos sabían demasiado. Me preguntaban por mi hermano, que trabaja conmigo y vive en la otra cuadra; por mis hijos, ¡todo!, agregó. Al igual que el resto de los productores, Guevara sostiene que alguien se está ensañando con ellos, con datos muy firmes. Y por eso está temeroso.
El atraco se produjo a las 3.30. Eran cuatro los ladrones, y se llevaron $1.500. Aparentemente se fueron en un auto blanco en el que los esperaba un quinto hombre, que había estacionado a media cuadra de la casa de Guevara.
"Abrí el portón para sacar la camioneta y me agarró un tipo con pasamontañas que tenía una pistola. Me dio una trompada en la cara, y ahí vi que había más delincuentes del otro lado", relató Luis Guevara, de 38 años. Este es el segundo asalto similar que sufre Guevara en su casa de Constitución al 1.900. En la anterior oportunidad, en 2000, los delincuentes se olvidaron una escopeta itaka en su casa e hicieron disparos.
"Esta vez amenazaron a mi hijo y me golpearon un poco", explicó. Angel, su hijo de 10 años, lloraba. "Me dijeron que me iban a matar si no me callaba", dijo el niño.
Guevara contó que a fines de 2000, cuando a él y a otros puesteros los asaltaron, se reunieron con el entonces jefe de Policía Alberto Alcaraz. "El nos pidió que todo se mantuviera callado, porque él lo iba a resolver. Pero siguieron asaltando a los compañeros y en marzo se hizo insostenible", dijo.
Todo sigue igual
Fue en ese mes que LA GACETA hizo pública la situación, y a partir de allí se detuvo a tres personas que finalmente no fueron procesadas. "Aquella vez se habló de ?entregadas? y cambiaron a algunos de los guardias del Mercofrut; pero se ve que no cambió absolutamente nada", agregó la víctima. "Estos tipos sabían demasiado. Me preguntaban por mi hermano, que trabaja conmigo y vive en la otra cuadra; por mis hijos, ¡todo!, agregó. Al igual que el resto de los productores, Guevara sostiene que alguien se está ensañando con ellos, con datos muy firmes. Y por eso está temeroso.
El atraco se produjo a las 3.30. Eran cuatro los ladrones, y se llevaron $1.500. Aparentemente se fueron en un auto blanco en el que los esperaba un quinto hombre, que había estacionado a media cuadra de la casa de Guevara.







