
El Gobierno nacional afrontará esta semana el desafío de sancionar la “Ley de Bases” con grandes acuerdos ya cerrados con los bloques opositores que constituyen el Congreso de la Nación y que estarían dispuestos a respaldar la propuesta del oficialismo. Mientras tanto, los líderes nacionales deberán enfrentar el primer paro de la Confederación General del Trabajo (CGT) a menos de dos meses de asumir en el poder.
“Los grandes acuerdos ya estarían cerrados, el capítulo económico se modificaría muy poco; un 70% de lo que se mandó saldría. Todavía hay puntos en discusión pero vamos encaminados en la desregulación de la economía y las facultades delegadas, el martes 23 de enero podría darse el dictamen y el jueves sesionar”, indicaron fuentes del espacio a la agencia Télam.
De esta manera, el oficialismo lograría dar curso a ley sin entregar las modificaciones en materia económica y legislativa que consideran más importantes del programa político-económico del Gobierno nacional. Si bien las primeras semanas había cierta incertidumbre dentro del frente libertario en cuanto a la posibilidad de lograr un dictamen y aprobar la ley, actualmente los dirigentes confían en que se consiguieron las alianzas suficientes en el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR), Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal para llevar adelante el proyecto.
Aunque en LLA indicaron que “puede pasar cualquier cosa” la próxima semana, se mostraron optimistas y aseguraron que los aportes de la oposición dialoguista “fueron tomados en cuenta”.







