21 Enero 2005 Seguir en 
LONDRES.- Irak volvió al centro del debate en Gran Bretaña, de la peor forma para el primer ministro Tony Blair, quien ya está en campaña para las elecciones legislativas, con el proceso de tres soldados británicos acusados de haber cometido abusos contra prisioneros iraquíes.
Duramente criticado por haber llevado a las tropas británicas a Irak sobre la base de informaciones falsas, el primer ministro había logrado en los últimos meses acallar a la oposición y esperaba poder centrarse en la política interior.
Pero la polémica volvió con toda su fuerza tras la publicación en toda la prensa del Reino Unido de 22 fotos que muestran a soldados británicos infligiendo malos tratos a civiles iraquíes culpables de robos de alimentos.
"Los debates en el parlamento recordaron hasta qué punto la política iraquí de Blair era vulnerable", subrayó "The Guardian", y denunció "los perjuicios y la vergüenza provocados por estas imágenes sobre nuestras tropas, la política del gobierno en Irak y la reputación" de Gran Bretaña. (AFP)
Duramente criticado por haber llevado a las tropas británicas a Irak sobre la base de informaciones falsas, el primer ministro había logrado en los últimos meses acallar a la oposición y esperaba poder centrarse en la política interior.
Pero la polémica volvió con toda su fuerza tras la publicación en toda la prensa del Reino Unido de 22 fotos que muestran a soldados británicos infligiendo malos tratos a civiles iraquíes culpables de robos de alimentos.
"Los debates en el parlamento recordaron hasta qué punto la política iraquí de Blair era vulnerable", subrayó "The Guardian", y denunció "los perjuicios y la vergüenza provocados por estas imágenes sobre nuestras tropas, la política del gobierno en Irak y la reputación" de Gran Bretaña. (AFP)







