19 Enero 2005 Seguir en 
TOULOUSE, Francia.- El constructor europeo Airbus presentó ayer en Toulouse, ante los principales líderes europeos, el A380, el nuevo gigante de los cielos con el que pretende destronar a su mayor competidor, el estadounidense Boeing, en el mercado de los superjumbos.
Gigantesco, técnicamente revolucionario, ecológicamente correcto, rentable y lujoso, el A380 significará el fin del reinado del B747 de Boeing, que tiene capacidad para 416 pasajeros.
El nuevo Airbus podrá transportar a 555 personas distribuidas en dos pisos y tres clases diferentes, y 840 si es un vuelo chárter. Sus medidas no son menos impresionantes que su capacidad: una envergadura de casi 80 metros (de ala a ala), una altura de 24 y una longitud de 74.
El presidente de Airbus, Noel Forgeard, dijo que el A380 es el fruto de una alianza "única, estable y fructífera" entre los accionistas, los Estados europeos, la confianza de los clientes, el compromiso de los abastecedores y el trabajo apasionado de los 52.000 empleados de Airbus.
Los presidentes Jacques Chirac (Francia), José Luis Rodríguez Zapatero (España), el canciller alemán Gerhard Schroeder y el primer ministro británico Tony Blair asistieron a una emotiva y fastuosa ceremonia, en la que se fundieron la historia de la aviación y la poética descripción del antiguo sueño humano de volar. (AFP)
Gigantesco, técnicamente revolucionario, ecológicamente correcto, rentable y lujoso, el A380 significará el fin del reinado del B747 de Boeing, que tiene capacidad para 416 pasajeros.
El nuevo Airbus podrá transportar a 555 personas distribuidas en dos pisos y tres clases diferentes, y 840 si es un vuelo chárter. Sus medidas no son menos impresionantes que su capacidad: una envergadura de casi 80 metros (de ala a ala), una altura de 24 y una longitud de 74.
El presidente de Airbus, Noel Forgeard, dijo que el A380 es el fruto de una alianza "única, estable y fructífera" entre los accionistas, los Estados europeos, la confianza de los clientes, el compromiso de los abastecedores y el trabajo apasionado de los 52.000 empleados de Airbus.
Los presidentes Jacques Chirac (Francia), José Luis Rodríguez Zapatero (España), el canciller alemán Gerhard Schroeder y el primer ministro británico Tony Blair asistieron a una emotiva y fastuosa ceremonia, en la que se fundieron la historia de la aviación y la poética descripción del antiguo sueño humano de volar. (AFP)







