15 Enero 2005 Seguir en 
Bagdad.- Un tribunal militar estadounidense condenó ayer a un suboficial de esa nacionalidad a un año de prisión por haber dado un "tiro de gracia" a un joven iraquí herido.
El sargento Cardenas Albas fue encontrado culpable del cargo de asesinato, en la capital iraquí, y la condena incluye una degradación jerárquica o una expulsión de la fuerza por la falta de conducta. Albas es el segundo militar estadounidense que es juzgado por el mismo hecho. En diciembre pasado, su compañero, el sargento Johnny Horne, fue condenado a tres años de prisión y expulsado de la fuerza sin honores.
Los hechos por los que fueron juzgados se remontan a agosto de 2004, y sucedieron en el barrio chiíta de Bagdad conocido como Ciudad Al Sader. En el marco de intensos combates con militantes de Muktada al Sader, Alban, Horne y un tercer soldado -que aún debe ser sometido a juicio- chocaron con un grupo de jóvenes, de quienes supusieron que pretendían colocar minas. Este último fue el motivo por el que los militares estadounidenses abrieron fuego contra el grupo. En el tiroteo murieron varios iraquíes y otros tantos resultaron heridos. Alban y Horne remataron a un iraquí gravemente herido, con un "tiro de gracia".
Anoche, otro soldado, Charles Graner Jr, fue hallado culpable por el jurado militar de haber cometido vejaciones contra prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib en Irak.
En tanto, un funcionario electoral iraquí, dos soldados estadounidenses y tres militantes kurdos murieron ayer en distintos hechos de violencia en Irak, a sólo 15 días de las elecciones.
Abdul Karim Jassem al Abaidi, supervisor del centro electoral del barrio Al Amel, al sudoeste de Bagdad, murió acribillado por un grupo armado, informó la policía iraquí. También se dijo que ayer un tanque estadounidense había arrollado un minibús al norte de Bagdad, lo que causó la muerte a 10 iraquíes y heridas a otras tantas personas. El accidente se produjo en la ciudad de Muktadia, unos 45 kilómetros al noreste de Bakuba, capital de la provincia de Diyala. (AFP-DPA)
El sargento Cardenas Albas fue encontrado culpable del cargo de asesinato, en la capital iraquí, y la condena incluye una degradación jerárquica o una expulsión de la fuerza por la falta de conducta. Albas es el segundo militar estadounidense que es juzgado por el mismo hecho. En diciembre pasado, su compañero, el sargento Johnny Horne, fue condenado a tres años de prisión y expulsado de la fuerza sin honores.
Los hechos por los que fueron juzgados se remontan a agosto de 2004, y sucedieron en el barrio chiíta de Bagdad conocido como Ciudad Al Sader. En el marco de intensos combates con militantes de Muktada al Sader, Alban, Horne y un tercer soldado -que aún debe ser sometido a juicio- chocaron con un grupo de jóvenes, de quienes supusieron que pretendían colocar minas. Este último fue el motivo por el que los militares estadounidenses abrieron fuego contra el grupo. En el tiroteo murieron varios iraquíes y otros tantos resultaron heridos. Alban y Horne remataron a un iraquí gravemente herido, con un "tiro de gracia".
Anoche, otro soldado, Charles Graner Jr, fue hallado culpable por el jurado militar de haber cometido vejaciones contra prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib en Irak.
En tanto, un funcionario electoral iraquí, dos soldados estadounidenses y tres militantes kurdos murieron ayer en distintos hechos de violencia en Irak, a sólo 15 días de las elecciones.
Abdul Karim Jassem al Abaidi, supervisor del centro electoral del barrio Al Amel, al sudoeste de Bagdad, murió acribillado por un grupo armado, informó la policía iraquí. También se dijo que ayer un tanque estadounidense había arrollado un minibús al norte de Bagdad, lo que causó la muerte a 10 iraquíes y heridas a otras tantas personas. El accidente se produjo en la ciudad de Muktadia, unos 45 kilómetros al noreste de Bakuba, capital de la provincia de Diyala. (AFP-DPA)







