Liszt, Wagner y Tchaicovsky son los compositores elegidos para el nuevo concierto de la Orquesta Sinfónica de la UNT, que se realizará hoy a las 22 en el teatro Alberdi.
La agrupación estará dirigida en esta oportunidad por el maestro Gabriel Castagna y actuará como solista el destacado pianista tucumano Mauricio Guzman. En la primera parte del programa se escuchará el preludio al primer acto de la ópera "Los maestros cantores de Nuremberg", de Wagner. "Es la más radiante y diáfana composición de Wagner y, en gran medida, es una obra autobiográfica. Tiene alusiones a viejos corales, a polifonía venerable, a canciones medievales y a temas melódicos", señala Castagna.
Luego se interpretará "Totentaz" (Danza macabra) de Liszt, que es una paráfrasis sobre el tema del Dies Irae. "Está inspirada en un fresco de Orcagna que Liszt conoció en el camposanto de Pisa (Italia) y que muestra escenas del Juicio Final. Escribir esta obra sobre el tema de la muerte le llevó a Liszt 18 años y, finalmente, logró un poema filosófico bastante místico. Es una gran reflexión sobre el destino del ser humano", dice Guzmán.
En la segunda parte, en tanto, se escuchará la "Sinfonía N°5" en mi menor de Tchaicovsky, que también habla del destino del hombre y plantea la propia fe del compositor. "Las tres obras pertenecen al romanticismo tardío y, sobre todo, las dos últimas tienen como hilo conductor al tema de la muerte. En ellas la música es una fiel reflexión sobre el destino del hombre", concluye Guzman.
La agrupación estará dirigida en esta oportunidad por el maestro Gabriel Castagna y actuará como solista el destacado pianista tucumano Mauricio Guzman. En la primera parte del programa se escuchará el preludio al primer acto de la ópera "Los maestros cantores de Nuremberg", de Wagner. "Es la más radiante y diáfana composición de Wagner y, en gran medida, es una obra autobiográfica. Tiene alusiones a viejos corales, a polifonía venerable, a canciones medievales y a temas melódicos", señala Castagna.
Luego se interpretará "Totentaz" (Danza macabra) de Liszt, que es una paráfrasis sobre el tema del Dies Irae. "Está inspirada en un fresco de Orcagna que Liszt conoció en el camposanto de Pisa (Italia) y que muestra escenas del Juicio Final. Escribir esta obra sobre el tema de la muerte le llevó a Liszt 18 años y, finalmente, logró un poema filosófico bastante místico. Es una gran reflexión sobre el destino del ser humano", dice Guzmán.
En la segunda parte, en tanto, se escuchará la "Sinfonía N°5" en mi menor de Tchaicovsky, que también habla del destino del hombre y plantea la propia fe del compositor. "Las tres obras pertenecen al romanticismo tardío y, sobre todo, las dos últimas tienen como hilo conductor al tema de la muerte. En ellas la música es una fiel reflexión sobre el destino del hombre", concluye Guzman.







