EQUILIBRIO. Priorizar las verduras y frutas y balancear los nutrientes.

Varios tipos de cáncer pueden prevenirse y otros pueden detectarse de manera temprana, lo que favorece el tratamiento y la curación. En línea con esto, los principales factores de riesgo conocidos para esta enfermedad son: obesidad, infecciones, exposición a radiación ultravioleta (UV), consumo de alcohol y relaciones sexuales sin protección.
El cáncer no solo se puede prevenir sino que también se puede mejorar el pronóstico siguiendo hábitos saludables, por lo que la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec) invitó al taller “Nutrición para todos”, que se desarrollará a partir del lunes próximo. Contará con información teórica y actividad experiencial, acercando a los participantes al hábito de comer de una manera más saludable y consciente, aprendiendo a elegir la alimentación que favorece nuestra calidad de vida, elaboración de la misma, recetas, así como prácticas que favorecen la regulación emocional para acercarse al alimento.
El taller, brindado por la licenciada Natalia Antar, se orienta a pacientes que desean realizar un descenso de peso o para cultivar el autocuidado; pacientes oncológicos, cuidadores, supervivientes de cáncer y pacientes sanos o con otras patologías, entre otros.
La duración es de cuatro reuniones virtuales, totalmente gratuitas y para más información e inscripciones se puede enviar un mail a: areapsicosocial@lalcec.org.ar
“La alimentación saludable -explica Antar-, aporta los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana, como son los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, vitaminas, minerales y el agua. Los hábitos alimentarios saludables deben comenzar a efectivizarse desde la niñez. La lactancia materna, por ejemplo, favorece el crecimiento sano y el desarrollo cognitivo, además de prevenir a largo plazo el sobrepeso y enfermedades crónicas no transmisibles (diabetes, hipertensión, cáncer, etcétera)”.
Para saber qué nutrientes debemos incluir en nuestros platos de manera general y cómo lograr una alimentación equilibrada y saludable, contamos con la Guía Alimentaria para la Población Argentina, que fue actualizada y publicada por el Ministerio de Salud de la Nación en 2018. Esta recomienda también un menor consumo de sal agregada y refuerza la importancia de una correcta hidratación remarcando la importancia del agua como parte de nuestra alimentación.
“Lograr cambios de hábitos sostenibles en el tiempo es clave para alcanzar un buen estado de salud, rendimiento físico y cognitivo, entre un montón de beneficios más” finalizó la especialista.







