Los cruces políticos entre la Nación y la Provincia causan indignación en La Madrid

Vecinos de la localidad sureña se quejan por la falta de obras para prevenir inundaciones

23 Nov 2017

“La Madrid se pierde, sólo Dios nos acompañará. El que me diga a mí que hubo obras... Todo es verso y pura fantasía. Creen que nosotros somos tontos, pero no lo somos. Somos inteligentes y buenas personas”. De esa manera, Luis Antonio Zelaya resumió la situación actual de la localidad más afectada por las últimas inundaciones que se produjeron en el sureste provincial.

Zelaya tiene 77 años y cree que la política está enferma. En diálogo con “Panorama Tucumano” dijo que no puede creer cómo se pelean los funcionarios de distintos sectores políticos, mientras no se hacen las obras necesarias para prevenir nuevas inundaciones.

“Ahora bien, dicen que van a poner una sirena (para alertar la crecida del río Marapa), como hacen en Siria cuando vienen los aviones tirando bombas, suena la sirena, todos disparan y cuando pasa el avión no queda nada. (Sólo) quedan las fosas y las casas destrozadas. El que escuchó la sirena, nunca más va a escuchar lo que va a pasar en La Madrid”, se quejó, con rabia.

A fines de marzo y principios de abril de este año, el agua arrasó diversas localidades de los departamentos de Simoca, Graneros, Alberdi y La Cocha. El saldo fue de 12.000 damnificados directos; 1.200 evacuados en centros escolares, 800 personas a la vera de las rutas y 4.000 autoevacuados en casas de familiares.

En La Madrid, por ejemplo, se destruyeron de forma completa los 1.200 medidores e interruptores del pueblo, entre otros daños.

Después de una serie de cruces políticos entre funcionarios de los gobiernos nacional y provincial, a principios de junio se acordó la concreción de unos 40 trabajos con una inversión de $850 millones (los iba a aportar la Nación). La ejecución iba a correr por cuenta de las reparticiones provinciales (DPA, Sepapys, Siprosa e Ipvdu).

A siete meses de la tragedia, los cruces políticos entre ambas gestiones siguen produciéndose. Y las obras para evitar una nueva inundación no se hicieron, según reconoció Ricardo Ascárate, coordinador de Infraestructura del Plan Belgrano (ver “Se vuelve a inundar”).

Por otro lado, a fines de abril, en la Legislatura se creó una comisión especial e interdisciplinaria que se iba a abocar a estudiar y a proyectar las obras necesarias para resolver de manera definitiva los problemas relacionados con el agua en Tucumán -desde inundaciones hasta sequías-.

Esa misma comisión anunció hace dos semanas la implementación del sistema de alertas para cuando crezca el río.

“Es muy poco lo que están haciendo. Sólo han puesto una máquina, que no es suficiente”, sostuvo Fernando Jerez, que vive a la vera del Marapa, en La Madrid. “(La localidad) se va a inundar de nuevo. Aparte, contra la naturaleza no se puede hacer nada”, dijo mientras señalaba la máquina ubicada cerca del río.

Jerez contó que recién estaba construyendo su casa cuando el agua arrasó con ella en marzo. “Ahora no te dan ganas de hacer nada. Los (funcionarios) de la Nación dicen que los (funcionarios) de la Provincia no han hecho las gestiones correspondientes. Es algo que no se puede explicar. Los que nos sonamos somos nosotros. Ellos no, ellos tienen para dónde salir; nosotros tenemos esto y para sobrevivir es medio difícil”, se lamentó.

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