Los fiscales piden la condena a prisión del ex presidente Lula da Silva

Lo acusan por corrupción y lavado de dinero.

04 Jun 2017

CURITIBA.- La fiscalía brasileña pidió la condena y prisión del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva por corrupción pasiva y lavado de dinero, en el marco de la megacausa de corrupción conocida como “Lava Jato” (“Lavado de carros”). El pedido de la fiscalía está relacionado con una de las seis denuncias que involucran a Lula ante la justicia, y que refiere a la reforma de un inmueble en la localidad de Atibaia, en el estado de Sao Paulo, que era usado por el ex presidente y su familia.

Las constructoras Odebrecht y OAS son acusadas de haber pagado las obras con sobornos para obtener contratos con la petrolera estatal Petrobras, que está en el centro del caso “Lava Jato”. El inmueble, según lo investigado hasta ahora, está a nombre de la propia OAS.

En el documento de alegatos finales, entregado al juez Sérgio Moro, quien lleva adelante la causa, los fiscales piden la condena con base en pruebas indiciarias. Afirman que, a pesar de no haber pruebas directas, el Tribunal Supremo (STF) tiene la potestad de aprehender al acusado.

Según los fiscales, y de acuerdo a lo publicado por el diario “O Globo”, la dificultad de obtener pruebas directas de que efectivamente el departamento pertenecía a Lula se debe a la profesionalización del delito de lavado de dinero.

Además, en el documento se pide que sean devueltos al erario público 87 millones de reales (unos U$S 27 millones), que sería el monto que la empresa OAS habría pagado en coimas a Petrobras.

Una vez conocido el pedido de la fiscalía, que ahora quedó en manos de Moro, Rui Falcao, presidente del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece Lula, salió a defender a su correligionario.

“Es un absurdo continuar embistiendo contra alguien que no cometió crimen, que no tiene ese apartamento. No hay pruebas para condenarlo y ya están previendo la forma de cumplimiento de pena”, manifestó Falcao.

Lula, que presidió el Gobierno de Brasil entre 2003 y 2010, es el político más influyente de Brasil en las últimas dos décadas e ícono de la izquierda latinoamericana. El ex presidente ha anunciado que quiere volver a ser candidato presidencial en las elecciones de 2018.

El caso “Lava Jato” sacude a Brasil desde hace más de tres años y ha puesto en jaque a gran parte de la clase política con sus investigaciones sobre la corrupción en Petrobras.

En tanto, la Policía detuvo ayer por la mañana a un ex colaborador cercano del presidente Michel Temer, el ex diputado Rodrigo Rocha Loures, acusado de haber recibido un soborno del gigante cárnico JBS. Según algunos analistas políticos, la noticia “cortó la respiración” en el Palacio de Planalto por la potencial delación que, a partir de ella, se puede generar. La fiscalía lo señala como responsable de haber recibido en marzo una valija con 500.000 reales (unos U$S 150.000). (DPA)

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