Desacartonar a los héroes: el desafío de los nuevos actos escolares

El 9 de Julio ya no se agota en una hora de festejo. En los últimos años empezó un proceso de cambio. Ahora cada vez más docentes acercan las acciones de los próceres a la realidad de los chicos, para que la evocación del pasado ayude a comprender el presente. Hay que resignificar los actos, que no sean solamente una repetición de acciones y relatos

29 Jun 2015
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APORTE. Especialistas cuestionan el énfasis que se pone en el “sentir patriótico”; piden que se sume la idea de que a la patria se la sigue construyendo. la gaceta / foto de analía jaramillo (archivo)

Hay carretas en las calles, caballeros debatiendo en un salón de la Casa Histórica y una plaza llena de gente, algunos con ponchos y botas, otros con galeras y chaquetas. Con un orden perfecto, cada uno dice una estrofa frente al micrófono. Después viene el pericón, la zamba y el grito “Viva la Patria”.

Todos están en el patio principal de la escuela, conmemorando un nuevo aniversario de la independencia de nuestro país, declarada el 9 de Julio de 1816. La escena, con variantes según el caso, se verá entre el jueves y el viernes en todos los establecimientos escolares de la provincia. La imagen no es nueva para los docentes, los chicos ni los padres. Pero detrás de estas representaciones algo ha comenzado a transformarse. Ahora muchos docentes piden la participación de los padres y generan espacios de intercambio y aprendizaje con los chicos, donde la evocación del pasado ayude a comprender el presente.

El desafío es desacartonar a los héroes y que los estudiantes realmente comprendan lo que es una revolución o la independencia. Que para ellos estas palabras no signifiquen solamente una asociación con el Cabildo o la “casita de Tucumán”.

“Lamentablemente, a lo largo de 10 años a los chicos se les muestra esta historia en actos, pero cuando se les pregunta sobre los hechos confunden los datos”, detalla Mónica Medina, docente y autora del libro “Actos escolares”.

“El acto no se puede agotar en esa hora de festejo. Hay que hablar durante varios días antes, incluso desde junio. Conectarlo con la celebración del Día de la Bandera. Que no queden como hechos aislados. Hay que armar debates, buscar distintas voces de la historia”, opina Medina. Y plantea la necesidad de desmitificar a los héroes y mostrar su costado más humano. “Es importante reflexionar, ponerlos a los chicos en el lugar de estas personas. También mostrarles cómo vivían y pensaban”, propone.

“Por suerte, estos cambios ya se están empezando a ver; hay que profundizarlos. Lo fundamental es la creatividad. Que los actos sean una oportunidad de abordar contenidos desde un espacio distinto, un espacio que logre que los chicos puedan comprender los sucesos del pasado y conectarlos con el presente”, insiste.

¿Para qué sirven?

Cecilia Guerra, magister en Historia, cuenta que la celebración de las fechas patrias siempre ha sido de suma importancia en el sistema educativo. Claro que tuvieron distintas significaciones con el paso de los años. “Cuando se crearon las escuelas, el estudio de la historia y la conmemoración de las fechas patrias ocuparon un papel central en la currícula. Era necesario su abordaje para crear la conciencia nacional, forjar el sentimiento de pertenencia nacional y reconocer como propios símbolos y acciones que nos constituyeron como Nación. Hoy, en nuestras escuelas, esa currícula persiste en forma residual. Es por ello que los actos escolares siguen teniendo un rol preponderante. Sin embargo, el centro de atención está puesto en el proceso, en poder relacionar el pasado con el presente”, remarca la experta.

“Hoy en las escuelas se propone resignificar el acto en sí mismo, con el fin de que sea la muestra de un proceso de aprendizaje y no el mero ensayo de repeticiones de antaño. Esto es sumamente importante porque permite que los alumnos y alumnas puedan comprender la historia, más allá de la efeméride”, añade.

Según cuenta Guerra, ya hay algunos establecimientos que directamente no realizan actos en cada fecha patria que marca el calendario, sino que lo trabajan desde el aula. “A mi entender, esta es una propuesta superadora, que la conmemoración de una fecha patria no sea simplemente una repetición de acciones o relatos. El objetivo es que los estudiantes puedan debatir, internalizar conocimientos, hacerlos propios, cuestionar el pasado y aprender también sobre los conflictos que construyen el devenir histórico. La conmemoración de las fechas patrias como un proceso sin conflictos y en plena armonía no nos ayuda a forjar ciudadanos comprometidos”, analiza.

En este contexto de transformación que están experimentando los establecimientos, muchos docentes se muestran en contra de que en Tucumán la conmemoración del 9 de julio, fecha tan significativa para nuestra provincia, suceda en plenas vacaciones de invierno.

“El trabajo que se realiza de resignificación puede perder algo de sentido. Lo ideal sería empezar el receso después del 9 de julio, dando relevancia al estudio de la historia provincial dentro del contexto nacional. Para que nos apropiemos de estos procesos y comprendamos lo complejo de nuestra historia”, propone Guerra. Medina, por su parte, opina: “Todos los cambios de fechas a los alumnos les crea confusión, especialmente a los más chiquitos. Pero hay que acomodarse. Esta situación nos obliga a trabajar sin darle tanta importancia al número sino al acontecimiento histórico”.

• Los alumnos de las escuelas tucumanas de los niveles inicial, primaria y secundaria comenzarán hoy su última semana de clases antes de las vacaciones de invierno. Estas se extenderán del 6 al 17 de julio. Volverán a las aulas el lunes 20.

• Esta será una semana especial en las escuelas y colegios. Muchos alumnos pasarán varias horas ensayando para el acto en conmemoración del nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia. Los festejos se realizarán en la mayoría de los establecimientos el viernes. Algunos privados lo harán el jueves. Desde el Ministerio de Educación informaron que cada establecimiento adoptará la modalidad de festejo que prefiera.

• En algunas escuelas y colegios habrá talleres para padres y alumnos desde el miércoles para reflexionar sobre la Independencia.

Paula Parolo (historiadora):

“En mi recorrido personal (no profesional) por las instituciones educativas, pude percibir que los actos funcionan como dispositivos pedagógicos para exaltar el sentir “patriótico” más que construir y transmitir una idea de patria. El énfasis suele estar puesto en educar en el respeto por los símbolos patrios que nos identifican y en el culto a los héroes que “hicieron la patria”. Al carácter emocional que se deposita en esta noción de patria, convendría sumarle una dosis racional que incorpore la idea de que la patria se sigue construyendo y resignificando en forma permanente y que todos somos protagonistas de ese proceso”.


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