Aceñolaza cuestionó la renuncia de la UNT al 50% de sus utilidades de YMAD

El ex representante de la casa de Terán ante la firma minera dijo que con esa decisión, de 2008, se resignaron más de $ 500 millones En su informe de final de gestión, remitido a la rectora, Alicia Bardón, el geólogo señala, además, que no halló la resolución por la cual las autoridades ceden el porcentaje

07 Sep 2014
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DIRECTOR. Aceñolaza actuó en YMAD entre junio de 2010 y junio pasado. la gaceta / foto de ezequiel lazarte (archivo)

El ex representante de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) en el Directorio de la firma Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) Florencio Aceñolaza criticó la decisión, adoptada en 2008 por las autoridades de la casa de Terán, de renunciar al 50% de las utilidades que correspondían por ley a la UNT. En su informe de cierre de gestión, que presentó a la rectora, Alicia Bardón, el ex decano de la Facultad de Naturales estimó que, a raíz de tal resignación, la UNT dejó de percibir más de $ 500 millones, desde aquel año.

El informe consta de diversos puntos, pero el apartado Marco político y económico, en el cual Aceñolaza se explaya sobre el renunciamiento del porcentaje, es el de mayor extensión. Allí, recuerda que la Ley N° 14.771 (creación de YMAD) estipula que las utilidades de la firma se deben distribuir del siguiente modo: el 60% para Catamarca y el 40 % para la UNT, hasta que estuviera concluida la “ciudad universitaria” -aquella obra inconclusa, ubicada en San Javier, que se empezó a construir durante el Rectorado de Horacio Descole-. De acuerdo a la ley, una vez finalizadas estas obras, la UNT pasaría a recibir el 50% de lo que recibía -es decir, el 20% del total-, y la mitad restante -otro 20% del total- se distribuiría entre las demás universidades del Estado. Aceñolaza dice que tal es la actual situación de las utilidades de YMAD que llegan a la UNT.

Aceñolaza criticó la decisión que tomaron en 2008 las autoridades rectorales -por entonces Juan Alberto Cerisola promediaba su primer mandato al frente de la UNT-, respecto de dar por concluida la “ciudad universitaria”. En el informe menciona un diálogo que había mantenido con el ex rector Eugenio Flavio Virla, en el cual este le dijo que la UNT nunca iba a dejar de construir un aula o un edificio que no puedan ser considerados parte de la ciudad universitaria. “Virla me explicó que el concepto de ciudad universitaria de la ley no necesariamente se correspondía con el proyecto de Descole. Al reducirse el porcentual (la UNT) dejó de percibir más de $ 500 millones, que hoy se remiten al resto de las universidades nacionales”, dijo.

En el texto, Aceñolaza sugiere que aquella renuncia podría responder a una voluntad por modificar el destino de las utilidades. “Creo que el eje de la cuestión pasaba por el hecho que la ley mandaba que el 40% que le correspondía a la UNT debiera ser utilizada exclusivamente para construcciones y no para otra actividad. Sólo se podía tener el acceso a fondos para gastos generales (‘libre disponibilidad’) a partir del momento en que la UNT declarara que se había finalizado con las construcciones que obligaba la ley”, dice el geólogo.

Luego, analiza diversas decisiones rectorales, que impactaron en el manejo de los fondos provenientes de YMAD. “Mediante la Unidad Ejecutora de Programas de Obras se propuso un mecanismo para desarrollar trabajos de infraestructura distintos a lo que mandaba la Ley de Obras Públicas. Esto fue aprobado por el Rectorado mediante resoluciones 0365/08 y 0366/08. En abril de 2008 (Cerisola) dio por finalizada las tareas de esa unidad, y las que llevaba adelante Construcciones Universitarias pasaron a depender directamente de él. Por separado se avanzó en buscar la ‘libre disponibilidad’ del dinero de YMAD, lo que implicó renunciar al 50% de lo que por ley le correspondía”, insistió.

“No logré el documento”

Aceñolaza precisa, en el informe que remite a Bardón, que no encontró la resolución rectoral de resignación de la mitad de las utilidades que legalmente le correspondían. “Es evidente que la resolución que declaró cumplida (la construcción de la ciudad universitaria) no se fundó en la Ley N° 14.771, puesto que los ingresos que se recibieron entre el 8 de agosto de 2006 y el 3 de enero de 2008 fueron volcados en temas que nada tenían que ver con el proyecto de ciudad universitaria”, advierte. Más abajo, explica, sobre la base de un informe de la Dirección General de Administración (expediente 1472/09): “entre 2006 y 2008 la UNT recibió $ 243,3 millones de YMAD. Se comprueba que las inversiones se realizaron en bienes inmuebles en el centro de Tucumán y en la ciudad de Buenos Aires. También se adquirieron vehículos y hubo gastos varios en diversas facultades que nada tenían que ver con la supuesta terminación de obras de la ciudad universitaria”.

Aceñolaza contó que sí existe un acta del Directorio de YMAD, del 28 de abril de 2008, que dice: “la UNT declara expresamente que se ha cumplido (con la terminación de la ciudad universitaria)”. “A partir de entonces, la UNT dejó de percibir el 50 % del 40% que manda la Ley N° 14.771 en lo referente a la distribución de utilidades, (una) decisión política notablemente adversa a los intereses de nuestra universidad”, concluye sobre el punto.

El Directorio de YMAD está conformado por un representante del Gobierno nacional -lo preside-, por dos vocales por Catamarca y por otros dos por la UNT. Aceñolaza, cuya gestión venció el 22 de junio pasado, fue designado por el Consejo Superior para ese cargo el 22 de junio de 2010, en reemplazo del ex rector Mario Marigliano. Compartió gestión con Rodolfo Campero -otro ex conductor de la UNT-, con Fernando Valdez -renunció en mayo, tras asumir en la Legislatura-, y con los interinos Mauro Feldman y Cerisola.

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