Un tucumano trabaja para preparar la llegada del Papa a Río

Benjamín Paz Vermal es el gerente del Departamento de Comunicación de la Jornada Mundial de la Juventud 2013

04 Abr 2013
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ENTUSIASMADO. "Todos se enamoraron de Francisco", dice Benjamín. GENTILEZA BENJAMIN PAZ VERMAL

El título de la crónica de LA GACETA del 22 de agosto de 2011 era imperioso: "A este tucumano el Papa le dio una misión". El día anterior, Benjamín Paz Vermal se había arrodillado ante Benedicto XVI para recibir la Cruz de Envío y el Pontífice le había pedido que transmitiera al mundo el mensaje del Evangelio. Ocurrió en la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, ante un millón y medio de personas. Casi dos años después, Benjamín cumple: es el gerente del Departamento de Comunicación de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Río 2013, que se hará entre el 23 y el 28 de julio.

Para que se entienda la magnitud de la responsabilidad del cargo que ocupa este chico de 26 años basta enumerar algunos detalles: el departamento que coordina -el más grande de la organización de la JMJ- está compuesto por ocho áreas (Contenidos, Marketing y Campaña, Web, Redes Sociales, Diseño, Producciones Audiovisuales, Prensa y Productos). Su trabajo es nada más y nada menos que coordinar la voz oficial del encuentro, al que se calcula que asistirán dos millones de personas. Y que, como si fuera poco, será el destino del primer viaje oficial del papa Francisco.

¿Cómo llegó Benjamín hasta ahí? Egresado del Boisdron y de la Unsta (es Contador y licenciado en Administración de Empresas), en 2011 viajó a Madrid como voluntario de las JMJ. Su misión fue coordinar el área de las redes sociales. El trabajo fue intenso. Pero lo más importante llegó al final: resultó electo como representante de los jóvenes iberoamericanos en un sorteo que se realizó entre todos los voluntarios y recibió la cruz de manos del Papa. Luego de aquella experiencia se quedó en Madrid e hizo una maestría en Comunicación Institucional y Política. Cuando estaba pensando en regresar a Argentina llegó la propuesta para trabajar en Río de Janeiro. No lo dudó y hacia allá se fue en septiembre del año pasado.

En el medio ocurrió algo que dejó helado al mundo: Benedicto XVI, el pontífice que iba a presidir la JMJ 2013, renunció. "En la organización vivimos tres momentos. El primero fue el de la sorpresa por la renuncia; nos generó admiración la actitud del Papa que decidió dejar el poder en un mundo en el que todos luchan por retenerlo. El segundo fue el de la expectativa por ver quién iba a ser el sucesor. El tercer momento, el de la elección, causó impacto e inmediatamente todos se enamoraron de Francisco", recordó quien fuera integrante de la Juventud Masculina de Schoenstatt durante una comunicación telefónica con LA GACETA.

Indudablemente, la llegada del nuevo Papa impactará en la Jornada. De hecho, los organizadores ahora cargan con la inconmensurable responsabilidad de presentarlo, porque Río será su primer destino internacional. Y al efecto ya se lo percibe, según Benjamín: "notamos un incremento en el interés por participar, pero que todavía no se materializó en la cantidad de inscripciones". Es que, aparte de su condición de latinoamericano, Francisco es un símbolo de esperanza, de la llegada de nuevos aires a la Iglesia. "Sus gestos han generado una empatía increíble. Es como si fuera un especialista en comunicación. Pero las cosas que hace son espontáneas y esa espontaneidad atrae mucho a los jóvenes", analizó el tucumano.

Reserva de fe
A las JMJ se las puede definir como una de las grandes esperanzas del catolicismo: millones de jóvenes de todo el mundo se reúnen para expresar el fervor de su fe. Y en un mundo en el que la envergadura del laicismo es cada vez mayor, el valor de estos encuentros se multiplica. "En una encuesta que se hizo en Sydney (2008), la mayor parte de los encuestados respondió que las Jornadas les habían cambiado la vida. Eso marca el impacto que generan. Porque ¿cuántas cosas existen que pueden cambiarte la vida? Muy pocas", definió.

La JMJ de Madrid impactó al mundo (y principalmente a Europa) por la convocatoria. ¿Con qué sorprenderá Río de Janeiro? "Los aportes de las juventudes de Europa y de América Latina a la Iglesia son muy originales. La variedad de las tradiciones españolas es impresionante. Río, en cambio, tiene una vida increíble; se expresa en una manera de vivir la fe muy visible que se manifiesta hasta de manera corporal. Sin dudas, el aporte de Madrid fue la tradición y el de Río será la vida", pronosticó.

Antes de terminar la entrevista, Benjamín recomendó que aquellos que quieran participar del encuentro no pierdan el tiempo. Pueden buscar el contacto directo con la organización en el sitio oficial (www.rio2013.com/es) o acercarse a los grupos parroquiales o a los movimientos que están organizando los viajes a Brasil.

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