Represión policial en Tinogasta para desbloquear una ruta

El gobierno catamarqueño justificó la acción contra los manifestantes.

11 Feb 2012
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LOS CAMIONES PASARON. El piquete fue abierto por la fuerza de seguridad. GENTILEZA FM ACUARIO DE TINOGASTA

CATAMARCA.- La policía de Catamarca concretó ayer violentos desalojos de ambientalistas que bloqueaban una ruta en repudio a la persistencia de la megaminería a cielo abierto, donde ocho ecologistas fueron hospitalizados con heridas de balas de goma y dos efectivos con lesiones por pedradas. Los ambientalistas catamarqueños, entre quienes había niños y mujeres, fueron reprimidos con gases lacrimógenos cuando en la ruta 60, a la altura de Tinogasta, procuraron resistir el operativo que liberó la circulación de camiones del yacimiento "Bajo de la Alumbrera", que permanecían en el lugar desde hacía unos 20 días producto del corte.

Por su parte, el ministro de Gobierno y Justicia de Catamarca, Francisco Gordillo, justificó la represión al argumentar que los camiones tenían que pasar porque cargaban "explosivos" que representaban un "peligro para la sociedad". No obstante, buscó diferenciarse del accionar policial al sostener que la administración que integra "no quería estas consecuencias", aunque insistió con que había que liberar la circulación y adujo que se "actuó en cumplimiento de una orden judicial, respetando el derecho que tienen todos de transitar por la ruta".

Los ecologistas, en medio del desalojo, entonaron cánticos contra la presidenta, Cristina Fernández, quien el jueves reclamó "responsabilidad y seriedad en los planteos" de las personas que se oponen a la megaminería a cielo abierto con posturas "dogmáticas y cerradas", al día siguiente de la detención de 26 ambientalistas en el corte de la ruta 40, en Belén.

En Catamarca, poco después de las 9, agentes de Infantería de la Policía arribaron al corte de la ruta 60, en Tinogasta, con escudos y armas largas. El jefe del operativo leyó a los manifestantes una orden judicial de desalojo, pero los ambientalistas advirtieron que iban a resistir "hasta las últimas consecuencias". Luego, los agentes avanzaron hacia los ecologistas, con quienes forcejearon mientras recibían insultos. Los policías comenzaron a disparar gases lacrimógenas y balas de goma que hirieron a varios manifestantes. Los policías lograron franquear el paso a los camiones, mientras los ecologistas destruían vidrios de esos vehículos con pedradas.

Poco después, marcharon a la municipalidad, donde pintaron el edificio comunal con leyendas contra la megaminería. Frente al municipio, los manifestantes enarbolaron carteles y banderas con la leyenda "Tinogasta resiste". (DyN)

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