Argentina reabrió el canje de la deuda en default

Con esta disposición, el Gobierno busca captar el remanente de bonos que están en cesación de pagos y que circulan en el mercado. El país concluyó en junio un segundo tramo del canje y logró refinanciar el 92% de su pasivo. Ahora, busca alcanzar el 100%.

23 Dic 2010
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EN WALL STREET. La noticia sobre la reapertura del canje de la deuda argentina cayó bien entre los inversores de EEUU, que igual mantienen la cautela. REUTERS

BUENOS AIRES.- Argentina reabrió un canje de deuda impaga por hasta U$S 6.100 millones, anunció el Gobierno, operación que cerrará el 30 de este mes y que busca captar el remanente de títulos en cesación de pagos, con el fin de reinsertarse en los mercados globales.

Argentina concluyó en junio un canje de deuda soberana incumplida por hasta U$S 18.300 millones que logró una alta aceptación y que, sumado a una reestructuración del 2005, normalizó en torno a un 92% de los bonos por U$S 100.000 millones que cayeron en moratoria en 2001/2002.

Con la nueva operación, que estará abierta una semana a nivel local, el Gobierno espera mostrar que tiene voluntad de resolver completamente el tema de la deuda impaga, que ha impuesto duras pérdidas a los acreedores, para reinsertarse en los mercados globales y volver a emitir deuda.

"La operación busca darle otra oportunidad a los tenedores que por distintas razones no participaron en el canje de este año", dijo el secretario de Finanzas de Argentina, Hernán Lorenzino. El funcionario añadió que de ninguna manera trabajaba con una meta de adhesión, pero fuentes oficiales, citando al ministro de Economía, Amado Boudou, indicaron que la expectativa oficial es que ingresen bonos al canje por alrededor de U$S 100 millones. Con ese ingreso, más la incorporación de los llamados "Bonos Brady" al canje de deuda realizado en junio, el Gobierno espera que suba a entre 94% y 95% el total de deuda ya normalizada.

El tenedor que ingrese a la operación recibirá bonos "Disc" con vencimiento en 2033, bonos globales con vencimiento en el 2017 y valores vinculados al Producto Interno Bruto (PBI), con vencimiento en diciembre del 2035. "Es el remanente del (aproximado del) 91% de toda esa operación del segundo trimestre", dijo el analista Gustavo Ber, del Estudio Ber. El Gobierno dijo que la operación tiene como objetivos reestructurar y cancelar obligaciones de deuda de la Argentina que actualmente están en estado de diferimiento de pago, y liberar al país de demandas conexas.

El breve espacio para la reapertura del canje responde a una normativa legal aprobada hace un año, que dispuso la suspensión hasta fines de 2010 de la llamada "ley cerrojo", que impedía reanudar la reestructuración de la deuda argentina impaga.

Según Lorenzino, es una manera desde el punto de vista de Argentina para mostrar la buena voluntad y seguir resolviendo los problemas que dejó el default.

Alberto Bernal, jefe de investigación de Bulltick Capital Markets en Miami, dijo: "si tuviera hoy un papel en default, para mí sería un error garrafal no entrar, sería ilógico no participar con la situación de mercado actual".

Buena nueva
Alejandro Vinitzky, de la consultora AV Advisory, consideró la reapertura como algo bueno para el mercado, aunque señaló: muchas expectativas y especulaciones de que esto iba a pasar ya están descontadas en los precios y no tenemos que esperar grandes subas (alzas)".

Se calcula que unos U$S 4.000 millones del total contemplado en la operación están en manos de acreedores que no ingresaron a reestructuraciones previas y que mantienen juicios contra Argentina para recuperar el valor nominal de sus bonos.

Bernal afirmó que hay acreedores que nunca van a entrar al canje. "Tienen una estrategia legal a más largo plazo y pueden esperar", sostuvo. (Reuters)
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