Un gordo bonachón que comía un sándwich consagró a Pereira

Hace 10 años, la estatua en homenaje a la clásica comida se presentó en el parque 9 de Julio.Se vendió por 10.000 dólares en ArteBA.

24 Oct 2010
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EN EL PARQUE. La obra al sándwich de milanesa, el día de su presentación. LA GACETA / ARCHIVO

Hace casi una década, la voluminosa estatua de un gordo gigante, completamente blanco, excepto por el colorido sándwich de milanesa que agarra furioso con las manos, sorprendía y despertaba la curiosidad de quienes transitaban por el parque 9 de Julio, por la zona de avenida Soldati.

La escultura de resina poliéster con pintura epoxil, de alrededor de 2 metros, había sido emplazada en ese lugar como un homenaje al sánguche de milanesa. Y como no podía ser de otra manera, en torno al monumento, los invitados al lanzamiento de la obra degustaban sandwichs de milanesa con gasesosas.

Autoreflexiva
La original creación del artista Sandro Pereira es irónica y autorreflexiva y surgió en la mente del egresado de la Facultad de Artes de la UNT, luego de uno de los viajes que realizara a Brasil, en sus primeros contactos con el arte moderno y contemporáneo, en las bienales de San Pablo del 94, 96 y 98. "Extrañé enormemente el sándwich de milanesa, que forma parte de la cultura popular de Tucumán y de la Argentina, en las primeras veces que fui a ese país. Y desde entonces sentí que esa historia debía hacerla mía", dijo Pereira, que se catapultó en el mundo artístico por sus autorretratos escultóricos.

Pero hubo otro episodio de esta historia que ocurrió en la feria de galerías de arte más importante de Argentina: ArteBA. Durante los preparativos para la inauguración de la feria, entre cientos de cuadros y esculturas, resaltaba la obra de homenaje al sánguche de milanesa, de Pereira. El murmullo de especialistas, aprendices de críticos e invitados de zona norte rodeaba al "gordo" entre la sorna y la piedad. Después de tantas risas, interpretaciones al pasar y comentarios irónicos, estos se evaporaron cuando se abrió el juego de la feria y el coleccionista Juan Cambiasso (ex presidente de ArteBA, abogado de prestigio y un peso pesado entre los coleccionistas nacionales) decidió comprar el gracioso gordo. Los diarios del día siguiente mencionaron que el "Homenaje al Sánguche de Milanesa", de un tal Sandro Pereira, había pasado de manos por la nada despreciable suma de 10.000 pesos o dólares (porque eran tiempos del uno a uno). Desde ese momento, el artista tucumano, elegido por el Espacio Duplus para exponer junto a otros creadores alternativos, se transformó en el suceso de la feria. Además, ese jueves de mayo Sandro Pereira pasó de no saber cómo volverse a Tucumán por falta de plata, a contar con un primer adelanto de los $10.000, algo absolutamente inesperado para él, un invitado secundario entre tantas "estrellas" de las artes plásticas.

Un calco de su cuerpo
Nacido en la zona de Villa Urquiza, en San Miguel de Tucumán, en 1974, Pereira se formó en la Facultad de Artes de la UNT. Su primera obra data de 1995. Es un calco de su propio cuerpo hecho con narices de payaso. Desde entonces, el autorretrato marcó toda su producción, hasta hoy. "Hago esculturas partiendo de mi imagen, para sacar de allí el lugar del mensaje. Siempre estoy hablando a través de mí y, dependiendo de la idea que surja, uso plastilinas, resina o yeso", explicó Sandro, que hoy está radicado en Buenos Aires.

El programa República del Tucumán encaró una campaña para recuperar la escultura al sándwich de milanesa, que está en poder de un coleccionista de Buenos Aires.

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