La violencia contra la mujer

25 Nov 2009

Las llamaban "Las Mariposas". El 25 de noviembre de 1960, en la República Dominicana, tres de las cuatro hermanas Mirabal -Patria (36 años), Minerva (34) y María Teresa (24)- viajaron a Puerto Plata en el norte desde Salcedo para visitar a sus esposos que estaban detenidos. Mientras viajaban por la carretera Santiago-Puerto Plata, una ruta entre las dos ciudades, el vehículo fue detenido por hombres del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), que había sido organizado por el dictador Rafael Trujillo. Las valientes damas que se oponían al régimen autoritario fueron muertas a palos. Este asesinato tuvo malas consecuencias para el fascista Trujillo. El crimen de tres mujeres indefensas era lo último que la población dominicana podía aguantar, y así comenzó el fin del régimen de Trujillo, que cayó al año siguiente.
En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró que la violencia contra la mujer constituía una violación de los derechos humanos y de las libertades de la mujer; que era necesaria una exhaustiva definición de la violencia contra la mujer, una clara declaración de los derechos que debían aplicarse para asegurar la eliminación de toda violencia contra ella en todas sus formas y un compromiso de los Estados. En diciembre de 1999, la 54ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 54/134 en la que declaró el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en homenaje a las tres mujeres dominicanas asesinadas brutalmente por el régimen de Trujillo.
Las formas de violencia son variadas: maltrato de la pareja, femenicidio, violencia contra menores de edad, acoso y violencia sexual, trata de blancas, violencia institucional, y la violencia discriminatoria contra mujeres migrantes, indígenas y afrodescendientes, entre otras. Un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe indica que la violencia física sufrida por las mujeres va desde golpes simples hasta agresiones severas con amenazas de muerte, acompañada por una fuerte violencia psicológica y, muchas veces, también sexual.
Según las representantes en Tucumán del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer, en 2004 fueron asesinadas 34 mujeres en el contexto de violencia doméstica en el país; en 2005, 38; en 2006, 68; en 2007, 95, y en 2008, 207. Ello está reflejando que pese a que se ha avanzado en la concientización de este problema y en la creación de organismos de contención la violencia va en ascenso. De acuerdo con el informe de investigación sobre femicidios en la Argentina, elaborado por la asociación civil "La Casa del Encuentro", las provincias con mayor índice de muertes son la provincia de Buenos Aires  28%, Córdoba 11 %, Santa Fe 11%, Misiones 10%, Mendoza 10%, Tucumán y Santiago del Estero con un 4%, cada una.
En Tucumán se ha avanzado en cuanto a la creación de espacios donde la mujer violentada recibe asistencia médica, psicológica y jurídica. Sin embargo, en el sur de la provincia, la situación es diferente; la Policía no ha sido capacitada aún para recibir este tipo de denuncias. "La violencia contra la mujer está muy ligada a la vida sexual y a la concepción. ¿Qué mejor que trabajar esta problemática tan delicada con los alumnos en el ámbito de la asignatura de Educación Sexual?", se preguntó la ministra de Desarrollo Social quien admitió la importancia de esa legislación en la eliminación del maltrato: "Tucumán debió adherirse a la ley nacional (de 2003)", sostuvo.
La mejor concientización es la que se imparte desde temprano en las escuelas. El respeto no sólo por la mujer, sino también por el prójimo, la tolerancia y el diálogo son la base de la comunicación y del entendimiento. A mayor educación, menor violencia.

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