El Mercado del Norte no podrá convertirse en una galería comercial

El Mercado del Norte no podrá convertirse en una galería comercial

La Comisión de Patrimonio de la provincia dictaminó que el edificio debe seguir cumpliendo su función actual. Destacaron que debe ser refaccionado. Amaya dijo que acatará el dictamen, pero que igualmente llamará a licitación.

DESTINO. La Comisión de Patrimonio dictaminó que el mercado debe seguir cumpliendo la función actual, pero que tiene que ser remodelado. LA GACETA / HECTOR PERALTA DESTINO. La Comisión de Patrimonio dictaminó que el mercado debe seguir cumpliendo la función actual, pero que tiene que ser remodelado. LA GACETA / HECTOR PERALTA
30 Mayo 2009
Aunque la vida moderna parezca querer dejarlos obsoletos, los mercados tienen algo que los hace únicos: el ambiente, el colorido, los productos que caracterizan a la región. Sobrevivir al paso del tiempo será ahora un gran desafío para el Mercado del Norte, después de que la Comisión de Patrimonio Cultural de la Provincia dictaminó que se respete el edificio y el sentido comercial que hasta la actualidad tuvo y tiene el establecimiento.
La resolución tiró abajo la idea de la Municipalidad de la capital de crear un moderno centro comercial. No obstante, las autoridades aseguraron que sobre la base de este fallo se llamará a licitación para preservar y mejorar el  mercado ubicado entre las calles Maipú, Mendoza y Junín.
La arquitecta Mercedes Aguirre, presidenta de la Comisión de Patrimonio Cultural de Tucumán, señaló que la repartición envió ayer a la mañana a la Intendencia el resultado del dictamen que había sido solicitado por el municipio.
“Debe respetarse el edificio y tiene que cumplir el rol de mercado”, se apresuró a aclarar Aguirre. Luego, reconoció que la resolución no fue fácil: “tuvimos una larga discusión sobre cuáles son los valores del edificio, para qué sirve a la ciudad y si es necesario”. Según el dictamen, el mercado actualmente se encuentra en muy mal estado por falta de mantenimiento. “Del estudio surge que hubo una clara postergación por parte de los puesteros y también del Estado”, destacó.
La Comisión pide que el mercado, después de la revalorización, quede tal cual era. “Debe recuperarse el edificio y dársele prioridad a la venta de comida”, remarcó la arquitecta, y aclaró que la decisión de Patrimonio Cultural es determinante y debe respetarse. No obstante, precisó que esto no invalida que haya una nueva propuesta de recuperación interna del establecimiento. “Se admite una nueva oferta de edificación que tenga que ver con el mercado en medio de la manzana, por ejemplo, para administración. Esto no debe afectar la visualización de la antigua construcción”, especificó.
Entre las cosas más relevantes del informe que marca las pautas de preservación del edificio se destaca el pedido de que no aparezcan tiendas anchas y de que se les dé prioridad a los puestos de comidas típicas. “Una de las cuestiones que nos preocupan es que mientras duren los trabajos de revalorización del edificio la gente no se olvide del mercado. La Municipalidad deberá resolver esto”, concluyó Aguirre.
Tras recibir el informe el intendente de la capital, Domingo Amaya, destacó que la Municipalidad respetará las pautas de preservación del edificio que marcó la Comisión de Patrimonio y que la idea del municipio es llamar a licitación. Al ser consultado sobre la situación de los puesteros, el jefe comunal dijo: “ellos pueden seguir, pero de otra forma. Pueden presentarse en la licitación”.
Amaya explicó que, de acuerdo con la documentación, los plazos de la concesión a los puesteros están vencidos. “Muchos de ellos presentaron recursos de amparo ante la Justicia y estamos esperando la pronunciación de los jueces para actuar. Si dicen que no tienen razón los puesteros, llamamos a licitación. Si dicen que sí, tendremos que acatar lo que dice la Justicia”, remarcó.
Los puesteros recibieron con agrado el dictamen de la Comisión. Sin embargo, la mayoría ya no tiene esperanzas de quedarse allí y muchos de los 100 que trabajan en el edificio están buscando locales para irse. “Nos queremos quedar y hacer una obra de recuperación. También estamos dispuestos a pagar un aumento de los alquileres. Pero las autoridades nos cerraron todas las puertas. No estamos en condiciones de presentarnos en licitación”, dijo Ricardo Chaya, uno de los representantes. Según Chaya, la situación de los puesteros es desesperante: ya nadie les cobra alquiler y no saben cuánto tiempo les queda. “Juntamos 85.000 firmas de vecinos que quieren el mercado, pero nadie nos escucha”, finalizó.
La noticia les robó una sonrisa a los clientes. “Un mercado es imprescindible en una ciudad. Pero no puede seguir funcionando como hasta ahora; es una vergüenza la suciedad”, opinó Liliana Molina. Guillermo Páez sostuvo que los puesteros deben irse para que una empresa construya un moderno mercado. “Se tiene que respetar la venta de productos típicos de una región, pero en mejores condiciones. Tendría que ser algo placentero para los clientes, no una cosa que dé asco, como ahora”, recalcó.

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