El Cadillal inyecta adrenalina a los aventureros

En la zona del dique es posible navegar por los rápidos del río Loro o, colgado por sogas del viaducto El Saladillo, descender casi 30 metros.

04 Feb 2009
1

Navegar por los rápidos de un río de montaña o descender 30 metros colgado solamente de sogas y arneses son actividades que parecen exclusivas para los amantes de la aventura extrema. Sin embargo, en la zona del dique El Cadillal, aquellos que quieran tratar de dominar las fuerzas de la naturaleza -posean o no experiencia en la práctica de estas actividades- tienen la posibilidad de hacer rafting y rappel.
LA GACETA recorrió la zona y compartió estas aventuras con turistas que llegaron especialmente al dique para practicarlas.
La primera de estas actividades implica navegar por sectores del río Loro, lo cual permite vivir distintas emociones. Los rafts, embarcaciones inflables propulsadas por la corriente, surcan el curso de agua y, generalmente, las navegaciones terminan con todos los tripulantes mojados. Al ser el río poco profundo y al estar equipados los pasajeros con casco y chalecos salvavidas los pasajeros no corren riesgos.
Leandro Gailhac, de 35 años, y Juan Pablo Juárez, de 31, son dos turistas bonaerenses. Antes de navegar por el río Loro escucharon atentamente las instrucciones del guía. Con cascos, chalecos y remos se adentraron en las aguas con el único propósito de vivir una experiencia diferente y tener una anécdota que contar a su regreso.

Lugar privilegiado
"Es un lugar privilegiado para los principiantes, ya que el río Loro es un torrente de clase baja, que permite un descenso rápido y con algunas, pero no muchas, dificultades en la navegación", explicó Jennifer Jansen, coordinadora de la empresa de turismo aventura que organiza estas excursiones y las de rappel. Aclaró que para realizar esta actividad no se requiere de conocimientos previos y que lo pueden hacer familias enteras o grupos de amigos.
"De acuerdo con el grupo que se presenta nosotros decidimos entre seguir una u otra línea del río. De esa manera podemos adecuar la exigencia al tipo de pasajeros que llevamos" , explicó el guía Sebastián Valle. Además de la adrenalina que invade a los aventureros durante la navegación, la oportunidad se presta para disfrutar de la naturaleza. Diferentes tipos de pájaros, como los chumucos, las garzas, los Martín Pescador y las catitas pueden observarse en ambas márgenes del río durante el recorrido.
Las yungas forman parte del paisaje, al que se suman las hermosas piedras lajas que en las márgenes del río parecen haber sido talladas. Estas bellezas naturales constituyen el marco ideal para pasar un día de emociones al aire libre junto con amigos o familiares.

Desafiar el vértigo
Para los intrépidos que no les temen a las alturas, El Cadillal tiene otro atractivo: descender del viaducto de El Saladillo, colgado de un sistema de sogas y arneses. Esta actividad es conocida como rappel.
El viaducto parece escondido por la espesa vegetación. Este Monumento Histórico Nacional fue una de las obras de ingeniería más importantes de fines del siglo XIX. Construído en el año 1884, está constituido por 25 arcos de ladrillos y su arcada mayor alcanza 28 metros de altura. Funcionó hasta 1927. En realidad, los aventureros no descienden desde este viaducto, sino de uno similar, fabricado con hierro y que se levanta a pocos metros del original. Lo más emocionante es que el descenso se hace desde una altura similar a la de un edificio de más de seis pisos. De todos modos, los instructores aseguraron que es muy seguro, ya que se utilizan arneses y sogas que impiden que el aventurero caiga.

Tesoros ocultos
En El Cadillal también es posible realizar otros tipos de deportes. Además de las aventuras en embarcaciones inflables, existen excursiones a pie y en bicicleta para recorrer la frondosa zona.
Otro nuevo atractivo que tiene el dique es la posibilidad de practicar kayac o canyoning.
"Se están empezando a descubrir los tesoros ocultos de Tucumán. Antes, la gente se iba a Salta a hacer rafting, porque no sabían que en el río Loro lo podían practicar", aseguró Agustín Valle, otro instructor.

Cómo llegar a la usina y al viaducto
Las excursiones de rafting parten desde la usina en el río Loro. En la rotonda de ingreso a El Cadillal hay que doblar hacia el sur y continuar por ese camino un kilómetro. Al viaducto El Saladillo se llega doblando al oeste en el kilómetro 1.324 de la ruta 9. Se deben transitar dos kilómetros por un camino de ripio. Para contratar estas aventuras hay que comunicarse al 155551116.

Comentarios