Surgen trabas por la falta de designaciones

El número de aulas y de maestros es insuficiente. Reclamo de padres en la escuela Agustín Justo de la Vega, en el barrio Villa Alem.

24 Feb 2006
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PROTESTA. La escuela Agustín Justo de la Vega no puede habilitar otro 8º de EGB 3, aunque hay lugar, porque no tiene profesores. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO

Ni la fina -aunque persistente- llovizna logró apaciguar el reclamo de los más de 50 padres que se concentraron ayer, desde temprano, en los pasillos de la escuela Agustín Justo de la Vega, en el barrio Villa Alem. En ese establecimiento hay cuatro cursos en los que se dicta el séptimo grado, pero sólo tres para recibir a los alumnos que pasan al octavo curso. Y, según comentaron los adultos, varios de ellos se quedarían sin asientos.
La directora de la institución, Raquel Valenzuela, explicó la situación. “Hay dos séptimos grados a la mañana y otros dos a la tarde. En cambio, hay sólo un octavo grado a la mañana y dos a la tarde. Los padres nos piden que se establezca otro octavo curso en el turno matutino, pero eso sería imposible no sólo porque faltan espacios físicos -a la mañana se ocupan más aulas para EGB 1 y EGB 2- sino también porque, a esta altura, es muy difícil que se designen profesores”, explicó.
“Muchos de los alumnos que asistían el año pasado a la mañana deberán pasar al turno vespertino, en el que hay 50 vacantes porque hubo estudiantes que reprobaron el curso y otros que se fueron de esta escuela“, afirmó Valenzuela. La directora dijo que, sin embargo, los padres se resisten a mandarlos en ese horario. “ Tienen la idea de que los chicos que vienen a la tarde son salvajes o que se los controla menos”, afirmó.
Valenzuela manifestó que la única posibilidad de solucionar el problema sería reestructurar los espacios existentes para todos los niveles y que algunos profesores que trabajaban a la tarde, lo hagan a la mañana.
“Es una alternativa que estamos analizando con la supervisora Cristina Mazzarela de Lema”, afirmó.

Enojados
Visiblemente preocupados y hasta indignados, los padres que se reunieron ayer en la escuela remarcaban que sus hijos son alumnos de esa institución desde jardín de infantes, lo que, en su opinión, debería facilitarles la inscripción en el turno que ellos elijan. “Pero no, prefirieron anotar a chicos que vinieron de otros establecimientos”, acusó Oscar Molina.
Muchos también afirmaron que es falso que haya asientos vacantes a la tarde. “Una mamá que trató de inscribir a su nene en ese turno se encontró con que tampoco ahí había asientos”, contó Aurora Jaime.