A cinco días del balotaje que definirá la presidencia de Brasil este domingo 25 de octubre, la campaña electoral ingresó en una fase de máxima tensión en todo el país.
Con encuestas que proyectan una definición de “final fotográfico”, el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro intensificaron sus recorridas territoriales y cruzaron acusaciones patrimoniales en un intento por inclinar la balanza.
La contienda se libra en un tablero polarizado donde cada voto indeciso y la movilización de quienes no participaron en la primera vuelta se volvieron determinantes.
Brasil: Lula pedirá que anulen la candidatura de Flávio Bolsonaro por una supuesta “interferencia” de MetaLos últimos sondeos de opinión pública difundidos este martes ratifican que ninguno de los dos postulantes logra una ventaja estadística concluyente. Mediciones de firmas como Nexus (encargada por BTG Pactual) y AtlasIntel/Bloomberg ubican a Bolsonaro levemente al frente en votos válidos -con el 50,3% y el 51,1%, respectivamente-, frente al 49,7% y 48,9% de Lula, configurando un empate técnico dentro de los márgenes de error de los estudios. En contraste, relevamientos como el de Vox Brasil muestran al presidente recortando distancias y posicionándose arriba por apenas dos puntos porcentuales.
En ascenso
El dato central de los sondeos es la paulatina recuperación del líder del Partido de los Trabajadores (PT), que redujo la brecha de más de dos puntos que el candidato del Partido Liberal (PL) había obtenido el pasado 4 de octubre en las urnas.
“Declaración antidemocrática y desequilibrada”: Brasil respondió a los ataques de Milei contra LulaEn el terreno proselitista, la agenda de ambos comandos se concentró en perforar las fortalezas del adversario. Tras cumplir actividades en el sur del país y en San Pablo, Lula redobló su presencia mediática y focalizó su mensaje en el electorado de menores ingresos y en las mujeres, defendiendo la continuidad de programas sociales como Bolsa Familia.
En una jugada de impacto político, el mandatario anunció la apertura pública de su secreto bancario y desafió formalmente a su contrincante a adoptar la misma medida, cuestionando la evolución de las adquisiciones inmobiliarias de la familia Bolsonaro y buscando minar la confianza del electorado moderado.
Actos públicos
Por su parte, Flávio Bolsonaro encabezó multitudinarios actos bajo estrictos operativos de seguridad en el sudeste del país y prepara desembarcos en Salvador de Bahía, uno de los núcleos históricos del voto progresista en el Nordeste.
Milei insultó a Lula y lo acusó de intentar un fraude electoral antes del balotaje en BrasilEl candidato del PL apoya su tramo final de campaña en el respaldo de sectores del agronegocio, el empresariado industrial y las iglesias evangélicas, prometiendo reformas de libre mercado y mano dura contra la inseguridad. El senador centra sus discursos en explotar el desgaste de la gestión económica del actual gobierno y en agitar el rechazo a los casos de corrupción del pasado vinculados al oficialismo.
La principal batalla silenciosa de estas últimas horas apunta a seducir a los más de 33 millones de brasileños que se abstuvieron en la primera vuelta, una cifra que superó el 21% del padrón total. Con un porcentaje residual de votantes indecisos o que planean anular su sufragio, que apenas ronda el 4% y 5%, la clave del domingo radicará en la capacidad logística y de transporte de ambos partidos para llevar a sus bases hasta las urnas electrónicas.
En paralelo, los equipos técnicos ultiman los detalles para el debate televisivo decisivo que marcará el cierre formal de la propaganda electoral antes de que comience a regir la veda del viernes.
Escenario parejo antes del balotaje en BrasilEn un clima de extrema vigilancia institucional coordinado por el Tribunal Superior Electoral, Brasil se prepara para abrir los centros de votación en una jornada que definirá el equilibrio político e institucional de la mayor economía de América Latina para los próximos cuatro años.