Los bonos argentinos profundizaron hoy su tendencia bajista y empujaron al riesgo país por encima de los 700 puntos básicos, en una jornada marcada por la presión vendedora sobre los activos financieros locales. Los títulos Globales, emitidos bajo legislación extranjera, registraban una caída promedio del 1,5% en Wall Street, mientras que las pérdidas acumuladas en el último mes rondaban el 6%, con retrocesos superiores al 7% en los bonos de mayor plazo.
Caen los bonos argentinos y el riesgo país alcanza su nivel más alto de 2026El indicador elaborado por JP Morgan subía 35 puntos básicos, hasta las 710 unidades, su valor más elevado desde el 24 de octubre de 2025. De esta manera, encadenaba ocho ruedas consecutivas en alza.
Los bonos y las acciones argentinas profundizan las pérdidas y el riesgo país roza los 600 puntosLa escalada del riesgo país refleja el aumento del rendimiento que exigen los inversores para mantener deuda argentina frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos de duración comparable. En el último mes, el indicador avanzó 185 puntos básicos, un incremento del 35%. Su mínimo de 2026 había sido de 403 unidades, registrado el 10 de julio.
Los bonos en dólares rebotan y el riesgo país se mantiene cerca de los 590 puntosEl deterioro de las cotizaciones se produce en un contexto de mayores tasas de interés internacionales, menor apetito por los activos emergentes y creciente atención del mercado a las perspectivas políticas y económicas de la Argentina.
Los bonos en dólares extienden su repunte y el riesgo país se consolida por debajo de los 600 puntosTasas internacionales e incertidumbre política
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, atribuyó el movimiento a una combinación de factores externos e internos. Entre ellos mencionó la suba de las tasas en Estados Unidos tras el último dato de inflación, la mayor aversión global al riesgo emergente y la proximidad del calendario electoral de 2027, que comienza a incorporarse en las decisiones de los inversores.
Sin embargo, el analista consideró que la caída de los bonos no implica necesariamente un deterioro de los fundamentos económicos que sostienen la capacidad de pago del país.
“El superávit fiscal se mantiene, el BCRA sigue acumulando reservas y el Tesoro acaba de conseguir un rollover del 136% en su última licitación”, señaló.
Según Lazzati, el incremento del riesgo país responde principalmente a una mayor prima de incertidumbre que exigen los inversores, más que a un cambio sustancial en las variables económicas. También advirtió que la convergencia hacia niveles más bajos no es un proceso lineal y que las correcciones forman parte de la dinámica del mercado.
En ese escenario, sostuvo que los precios actuales podrían abrir oportunidades para los inversores con un horizonte de largo plazo. Según explicó, los bonos de mayor duración ya ofrecen rendimientos superiores al 12% anual en dólares, lo que refleja las exigencias del mercado para financiar al país.
Su recomendación es evitar decisiones precipitadas durante los episodios de volatilidad y evaluar una recomposición gradual de las posiciones.
El peso de las tasas de Estados Unidos
Mauro Carrizo, responsable de "wealth management" de Cocos, también puso el foco en el contexto financiero internacional. Según explicó, la suba de los rendimientos de los bonos estadounidenses presiona sobre los activos de mayor riesgo, entre ellos los títulos soberanos argentinos.
“El bono del Tesoro a 10 años está en la zona de 5,15%. Estamos en un escenario de tasas globales altas, más allá de que empieza a aparecer cierta demanda a estos niveles, y ese es el principal factor detrás de la suba”, afirmó.
Carrizo señaló que la deuda argentina suele amplificar los movimientos de los mercados internacionales debido a su mayor exposición al riesgo. Por eso, cuando los inversores exigen mejores rendimientos para mantener activos emergentes, las cotizaciones locales tienden a sufrir caídas más pronunciadas.
Aunque reconoció que los factores internos pueden generar movimientos adicionales en el corto plazo, consideró que la evolución de las tasas internacionales continúa siendo una de las principales referencias para los bonos argentinos.
El analista también advirtió que la acumulación de reservas por parte del Banco Central, un factor que en otras circunstancias podría favorecer las cotizaciones, pierde visibilidad frente a la incertidumbre financiera y política.
En cuanto a las perspectivas, estimó que será difícil que el riesgo país regrese a la zona de los 400 puntos básicos, incluso si mejoran las condiciones internacionales. A su juicio, el escenario político local seguirá condicionando las expectativas del mercado.
Acciones y bonos, bajo presión vendedora
La debilidad de la deuda soberana también se reflejó en el resto de los activos financieros argentinos. Damián Vlassich, líder del equipo de Estrategias de Inversión de IOL, describió una jornada caracterizada por la presión vendedora tanto en las acciones como en los bonos denominados en dólares.
“La plaza financiera local operó bajo presión vendedora. Las acciones argentinas continuaron con su tendencia bajista mientras que los bonos soberanos en dólares profundizaron las pérdidas acumuladas en las últimas sesiones”, señaló.
Según el especialista, el deterioro de las cotizaciones y el aumento de la aversión al riesgo hacia los activos locales impulsaron la nueva suba del indicador de JP Morgan.