Las protestas estudiantiles volvieron a sacudir Francia con movilizaciones que reunieron a 266.000 personas en todo el país, según cifras del Ministerio del Interior. Los organizadores, en cambio, elevaron la convocatoria a 450.000 manifestantes. Las marchas expresaron el rechazo a los recortes en el sector público y reclamaron mejoras en las condiciones educativas, en un contexto de creciente malestar social que suma presión sobre el Gobierno del presidente Emmanuel Macron.

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En París, las autoridades contabilizaron 56.000 participantes, frente a los 100.000 estimados por las organizaciones convocantes. Las movilizaciones se extendieron a las principales ciudades francesas y contaron con el respaldo de sindicatos y partidos de izquierda.

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Las protestas de estudiantes de secundaria comenzaron el 17 de septiembre en un liceo de las afueras de la capital y luego se propagaron a distintas regiones del país. Entre los principales reclamos figuran la mejora de las condiciones en los establecimientos educativos y cambios en la organización de los estudios.

Incidentes en 413 escuelas de Francia

Ante la escalada del conflicto, Macron reunió el martes por la noche a varios de sus ministros para analizar una respuesta. El primer ministro, Sébastien Lecornu, tiene previsto pronunciar un discurso público este miércoles por la noche, en el que abordará las manifestaciones y otros asuntos, entre ellos la situación de las finanzas nacionales, según informó su oficina.

El Gobierno anunció medidas

En un intento por contener el conflicto, Lecornu puso en marcha cinco proyectos para responder a las demandas de los alumnos de secundaria y anunció la suspensión de las clases durante media jornada entre este miércoles y el viernes. La medida busca permitir que los responsables de los establecimientos organicen debates con los estudiantes.

Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideraron insuficiente la plataforma habilitada por el Gobierno para recopilar sus reclamos. Por eso, llamaron a mantener los bloqueos y convocaron a nuevas marchas para este jueves.

Algunos grupos, además, buscan prolongar las protestas hasta el 17 de octubre, cuando está prevista una movilización contra el alto costo de la vida. La posibilidad de que las manifestaciones confluyan con otros reclamos sociales aumenta la preocupación del Ejecutivo por una escalada del conflicto.

Detenciones, heridos y denuncias de violencia policial

La jornada estuvo marcada también por la polémica en torno a las denuncias de violencia en los enfrentamientos entre policías y menores. Uno de los episodios más graves ocurrió el lunes, cuando un adolescente de 15 años perdió una mano durante unos incidentes frente a un liceo de Lens, en el norte de Francia. Las circunstancias del hecho permanecen bajo investigación.

Durante las manifestaciones del martes se produjeron 488 detenciones y 43 agentes resultaron heridos. Las autoridades de París informaron, además, de 12 personas heridas, una de ellas en estado muy grave tras caer de la estatua situada en la Plaza de la República. Hasta el momento de los últimos reportes, no se había difundido una cifra consolidada de manifestantes lesionados durante esa jornada.

Las protestas afectaron al 40% de los 3.700 liceos del país. En paralelo, se anunció la primera imputación contra un policía acusado de provocar graves heridas en la boca a un estudiante de 14 años durante un episodio ocurrido el 28 de septiembre.

En París, la marcha se desarrolló bajo un amplio dispositivo de seguridad, con miles de policías y gendarmes desplegados. También se dispuso el cierre de diez estaciones de metro cercanas al recorrido previsto entre la Plaza de la República y la Plaza de la Nación, donde se registraron incidentes.

Desde mediados de septiembre, los enfrentamientos dejaron más de 600 policías y gendarmes heridos y algo más de 200 estudiantes lesionados, según los balances difundidos. En ese período también se contabilizaron 6.547 arrestos y daños en establecimientos educativos y mobiliario urbano, cuyo costo se estimó en varias decenas de millones de euros.

Ante la magnitud de los destrozos, el Ejecutivo aceleró la tramitación de un proyecto de ley que obligaría a los padres a asumir el costo de los actos vandálicos cometidos por sus hijos menores de edad.

Los recortes presupuestarios profundizan el malestar social

El conflicto estudiantil se desarrolla en paralelo a las protestas de otros sectores, entre ellos los empleados públicos y los agricultores, que cuestionan el encarecimiento de productos y servicios esenciales, como la energía, y el estancamiento de los salarios.

Las críticas también se intensificaron tras la presentación del plan presupuestario para 2027. El borrador contempla recortes en el sector público que el Gobierno justifica por el elevado nivel de endeudamiento del país, cercano al 120% del producto interno bruto (PIB), y por la presión que enfrenta la deuda francesa en los mercados financieros.

En ese escenario, los bonos franceses a diez años ofrecieron durante la mañana un rendimiento del 4,745%, con una brecha de 127 puntos básicos respecto de la deuda alemana. La desconfianza de los inversores hacia Francia, la segunda economía de la zona euro, también contribuyó a la caída del euro, que el lunes alcanzó su nivel más bajo frente al dólar desde mayo de 2025.

La crisis social se cruza con la disputa política

Las movilizaciones se producen a seis meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales previstas para 2027, un escenario en el que los partidos de izquierda buscan capitalizar el descontento y respaldar las demandas estudiantiles.

Uno de los principales blancos de las críticas del Gobierno fue La Francia Insumisa (LFI), el partido del dirigente Jean-Luc Mélenchon. Lecornu acusó a esa formación de “atizar la violencia” durante las manifestaciones con “fines electoralistas”.