El gobernador, Osvaldo Jaldo, encabezó esta mañana los actos oficiales por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo en la plaza Independencia, donde la participación ciudadana y el protagonismo de los jóvenes marcaron el pulso de la jornada.
La ceremonia comenzó con el tradicional chocolate patrio y continuó con el izamiento de la bandera nacional en el mástil principal, frente a la Casa de Gobierno. Allí se dieron cita autoridades provinciales y municipales, representantes de las fuerzas de seguridad, instituciones intermedias, agrupaciones gauchas y vecinos que se acercaron a compartir la fecha patria.
El acto tuvo un fuerte componente institucional, con la presencia del vicegobernador Miguel Acevedo, funcionarios del gabinete, legisladores, intendentes y representantes del Congreso nacional. Sin embargo, el eje discursivo estuvo puesto en la construcción colectiva del presente.
La ministra de Educación, Susana Montaldo, fue una de las voces centrales del acto. En su mensaje, planteó que la patria “no es una obra terminada”, sino un proceso que se construye todos los días a partir del diálogo, el respeto y la convivencia en la diversidad.
Apelando a una imagen clara, comparó a la sociedad con una orquesta: distinta en sus integrantes, pero unida por una misma partitura. En ese sentido, remarcó la necesidad de sostener un proyecto común basado en las leyes y el respeto mutuo, más allá de las diferencias.
El momento más emotivo llegó con la participación de estudiantes de la Escuela Secundaria Costanera, quienes tomaron la palabra frente a las autoridades. Con un tono directo, Juan Ignacio Mendoza recordó que el 25 de Mayo no debe reducirse a un feriado, sino que invita a reflexionar sobre el compromiso cotidiano con los valores que dieron origen al país.
En la misma línea, Michelle Nickler interpeló al público con preguntas sobre el rol individual en la construcción de la Argentina actual y destacó que la libertad conquistada hace más de dos siglos sigue siendo una responsabilidad compartida.
Detrás de cada intervención apareció una idea común: la patria no es solo historia, sino presente activo. Así lo sintetizó también la docente Fabiola Soria, quien valoró el espacio dado a los chicos y sostuvo que los valores ciudadanos se forjan en lo cotidiano, desde la casa, la escuela y cada ámbito de participación.
Con banderas, escarapelas y discursos que combinaron historia y actualidad, Tucumán volvió a poner en escena una fecha fundacional, pero con un mensaje que buscó proyectarse hacia adelante: el de una sociedad que, en medio de sus diferencias, sigue apostando a construir en conjunto.