Osvaldo Jaldo corporizó ayer el refrán que dice que el que pega primero, pega dos veces. Si bien desde hacía meses que se mencionaba la posibilidad de que el gobernador tomara el control de la Caja Popular de Ahorros (CPA), la noticia cayó como una bomba en el ambiente político. Gran parte de la dirigencia, incluída la vinculada a la conducción anterior de la entidad, lo esperaba pero no tan temprano. Temprano en relación a las próximas elecciones provinciales.
Jaldo se especializa en acelerar definiciones, como en la interna con el manzurismo, y esta no fue la excepción.
Osvaldo Jaldo desestimó que el recambio en la Caja Popular esté ligado a la interna del PJ, pero envió varios mensajesEsta fue la primera movida política fuerte de la temporada e inaugura no este año, sino el 2027. En su contacto con la prensa Jaldo explicó que se ponía fin a un ciclo. Un ciclo que había iniciado su némesis Juan Manzur, como parte de un acuerdo político con el diputado Carlos Cisneros. Pero añadió que no tiene que ver con la interna del PJ. La que dicen que no existe, pero que todos saben que se reinició ayer. Porque el tranqueño ya avisó que los espera en el 2027 y que puede que se “encariñe” con el sillón de Lucas Córdoba. El 2027 que ya comenzó.