¿Se rompe el silencio por el crimen de Chacabuco 59?

Leonardo Salomón, el último detenido, planteó otra teoría del caso. Fuerte planteo del acusado contra los acusadores. Hay varias dudas.

LA ESCENA DEL CRIMEN. Los peritos en el lugar donde encontraron el cuerpo de Laura Gabriela Picciuto hace un mes.  LA ESCENA DEL CRIMEN. Los peritos en el lugar donde encontraron el cuerpo de Laura Gabriela Picciuto hace un mes.
Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 12 Junio 2023

“Ni uno, ni dos meses... Quiero y debo estar en libertad porque no tengo nada que ver”, aseguró, molesto, Leonardo Salomón, el quinto procesado en el crimen de Chacabuco 59 antes de que una jueza le dictara la prisión preventiva por dos meses. Al igual que los otros sospechosos, fue procesado por el homicidio de Laura Gabriela Picciuto, cuyo cuerpo fue encontrado hace un mes en el interior de una cisterna.

Salomón, según los investigadores y el testimonio, era la última pareja de la víctima. Había llegado a esa vivienda como inquilino, pero terminó mudándose con Picciuto. Alfredo Socci y Natalia Liberman, los otros dos habitantes de la propiedad, dijeron que escucharon que la pareja tuvo una fuerte discusión el 8 de marzo y al otro día lo observaron acompañados por dos desconocidos.

En la audiencia, el auxiliar Miguel Fernández, siguiendo las instrucciones del fiscal Carlos Sale, ratificó que Picciuto fue asesinada de un golpe en la cabeza y luego ocultaron el cuerpo en una cisterna sin agua haciendo un orificio que luego terminaron sellando.

Para el representante del Ministerio Público, los indicios en contra de Salomon son los siguientes:

- Los testimonios de las personas que contaron sobre la discusión que mantuvo el acusado con la víctima antes de que se la viera por última vez.

- Haberse marchado de la provincia prácticamente al mismo tiempo que se registró el crimen.

- Tener conocimientos de albañilería que le podrían haber permitido ocultar el cuerpo de la víctima.

La defensa

“Quiero dejar en claro que soy inocente. Estoy compartiendo encierro con asesinos, ladrones y narcos que cuentan historias dramáticas”, declaró Salomón cuando hizo uso de la palabra. “Me trajeron con los ojos tapados desde Córdoba. Nunca me dijeron por qué lo hacían”, agregó el sospechoso.

El imputado también explicó que decidió irse a esa localidad cordobesa por la inseguridad. “En los tres lugares donde viví en esta provincia me robaron. Por eso preferí irme. Cuando estaba allá me enteré de lo que había sucedido, no podía creer. No tengo nada que ver en esa muerte”, señaló.

Pese a todos los testimonios, él negó ser la pareja de Picciuto. “Esas son mentiras. Sólo manteníamos relaciones sexuales y nada más. No éramos pareja”, indicó.

Salomón, como lo hicieron todos los imputados, buscaron responsabilizar a otras personas para salvarse procesalmente. “Les diría que investiguen a la peluquera. Por un robo que sufrió esa mujer hubo un grave problema. Ella y sus hijas la agredieron salvajemente. Eso fue denunciado en la Policía, que intervino por este caso”, añadió.

LA VÍCTIMA. Laura Gabriela Picciutio fue asesinada a golpes.  LA VÍCTIMA. Laura Gabriela Picciutio fue asesinada a golpes.

El auxiliar fiscal Fernández solicitó que le dictaran tres meses de prisión preventiva, con el apoyo del querellante Gonzalo de la Vega. El defensor oficial, Diego Molina Franco, se opuso y la jueza Fanny Siriani terminó aceptando parcialmente la medida, ya que ordenó que siguiera detenido, pero por dos meses.

Antes de que terminara la audiencia, el imputado se mostró molesto. “No tengo nada que ver. No sólo no entiendo qué hago aquí, sino que no sé por qué me trajeron. Puedo decir lo que creo que sucedió”, añadió antes de que la jueza lo invitara a recurrir a las vías correspondientes para denunciar.

Fernández volvió a insistir con la teoría del caso: José Luis Fumero (ex marido de la víctima), Socci, Liberman, Salomón y Sofía Alejandra di Gianni estuvieron involucrados en el crimen. Aunque aún no terminaron de determinar cuál fue el papel que tuvieron en el crimen cada uno de ellos.

EL ACUSADO. José Luis Fumero, ex esposo de la víctima.  EL ACUSADO. José Luis Fumero, ex esposo de la víctima.

El móvil habría sido económico, puesto que todo parece indicar que Picciuto podría haber sido muerta para poder comenzar la vivienda que estaba a su nombre. Para hacerlo, Fumero necesitaba de una autorización de su ex mujer para hacerlo.

Salomón hizo un amague de contar “su” verdad de lo que ocurrió, por lo que no se descarta que en las próximas horas pida ampliar su declaración. Lo mismo sucede con Fumero, puesto que su defensor, Ricardo Vernal, pidió que se cite a declarar como imputadas a las personas que estuvieron involucradas en la venta de la propiedad de Chacabuco 59. Socci y Liberman también podrían aportar más datos.

Cada vez hay más acusaciones  y versiones cruzadas

1- La teoría de los inquilinos

Alfredo Socci y Natalia Liberman fueron los primeros en aportar datos en la investigación. No sólo apuntaron contra Leonardo Salomón, sino que también plantearon sus sospechas sobre José Luis Fumero (ex esposo de la víctima), la procuradora Luciana Marín de la Fuente y su hermano Isaías y Walter Marchese, que estuvieron involucrados en la venta de la vivienda de Chacabuco 59. “Ellos seguirán colaborando para que se sepan la verdad”, indicaron sus defensores, Ernesto García Biagosh y Juan Pablo Bellos.

2- La acusación de la fiscalía

El auxiliar Miguel Fernández, que trabaja bajo la dirección del fiscal Carlos Sale, creen que todos los detenidos por el caso tuvieron alguna participación en el crimen, pero hasta el momento no pudieron establecer cuál es la participación que tuvo cada uno. Para los investigadores del Ministerio Público, el móvil fue la venta de la casa. La propiedad es de Picciuto y el ex necesitada de su autorización para poder vender.

3- El descargo del ex esposo

Fumero todavía no habló del caso y es probable que lo haga en los próximos días. “No entiendo cuál es la razón por la que no cuenta todo lo que sabe”, explicó su defensor, Ricardo Vernal. El profesional ya presentó en la fiscalía un pedido para que sean citados como imputados los profesionales y el comprador de la casa donde se registró el crimen. “La venta fue irregular y queremos que se investigue esa sitación”, explicó en una entrevista por LA GACETA. Los mencionados compradores negaron esa posibilidad y apuntaron a los ocupantes de la vivienda.

4- La última hipótesis

Leonardo Salomón, el último detenido por el caso, pidió que se investigue a la peluquera que alquilaba el local y que dejó la propiedad después de haber sufrido un robo. El joven relató que ella y sus hijas habían agredido a la víctima. Esta fue una de las primeras líneas de investigación que siguieron los pesquisas, pero fue descartada por la falta de pruebas. Sí es cierto que existió un robo y varios testigos declararon sobre esa posible agresión.

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