NOTICIA. La Federación programó que el partido que inauguró el “stadium” decano estuviera a cargo de San Pablo y los santos.
El estadio había sido inaugurado el 22 de mayo de 1922 con la visita de Racing Club, Atlético habilitaba el José Fierro. Aunque el primer partido oficial organizado por la Federación Tucumana de Footbal, para el 3 de junio de aquel mismo año, fue protagonizado por el puntero del certamen Anual, San Pablo quien enfrentaba a San Martín, que tenía un torneo para el olvido ya que se mantenía en el último lugar. Era la cuarta fecha del certamen y los decanos por su parte jugaron contra All Boys en el gimnasio 24 de Setiembre. Mientras los paulistanos ganaron 3 a 1 los albicelestes cayeron 1 a 0. De tal manera que el estreno oficial del Monumental estuvo a cargo del “santo” y del equipo azucarero.
En cuanto al encuentro podemos reproducir nuestro comentario de entonces: “no resultó lo lucido que se esperaba este encuentro jugado en el estadio de Atlético” y agregaba que “las ventajas sucesivas obtenidas por San Pablo, restaron en gran parte el interés que muy bien pudo haber acusado el lance”. Además se cuestionaba la actitud del equipo albirrojo en aquel torneo al expresar que “es un mal síntoma, porque hoy más que nunca deben empeñarse los ‘santos’ en cambiar de situación en la tabla. Por lo mismo que es injusta la posición que hoy ocupan, no deben escatimar esfuerzos para reivindicarse”. Debemos recordar que los de la Ciudadela estaban en la última posición de aquel certamen y debutar en el estadio decano no les sirvió para dejar atrás el mal momento. Pero un par de meses después San Martín borró el mal momento y se tomó revancha del equipo azucarero al derrotarlo en el mismo estadio.
El primer campeón
Como otra jugada del destino el primer grito de campeón de un equipo tucumano en el estadio decano ocurrió el 30 de julio cuando San Martín se alzó con el torneo de Competencia. Cabe destacar que los de la Ciudadela se llevaron también el campeonato de honor. Mientras que San Pablo derrotó al decano en la final de noviembre de aquel mismo año y se coronó campeón anual.
El equipo paulistano que ingresó al campo decano formó con Lemos al arco; Guzmán y Alberti en el fondo; Jarjal, Ferreyra yLópez en el mediocampo y en la delantera J y C Bollea, Iturre, Rueda y Herrera. Por el lado de los santos ingresaron Racedo en la valla; Luna y Ovejero en la defensa; Carrizo, Leavy, Ocampo, Gómez y Quinteros en la medicancha y en el ataque Dubois, Maidana y Jara. Para aquellos conocedores de los esquemas tácticos históricos verán que los azucareros mantenían la forma que se usaba por entonces 1, 2, 3, 5 mientras los santos presentaban una novedosa 1, 2, 5, 3. Aunque en otras formaciones de aquel año los capitalinos mantenía el esquema tradicional. Fuera del resultado y de un partido sin sorpresas el hecho más destacado fue la lesión en el ojo izquierdo del atacante santo Dubois. A los 12 minutos de juego San Pablo ya ganaba 2 a 0 y “a esta altura del juego Dubois sufrió una colisión con Alberti resultando con una lesión en el ojo izquierdo”. Para agregar nuestra crónica que “cerca del fInal del primer half-time volvió al field pues se había retirado”. Asimismo el único gol santo lo obtuvo Maidana al expirar el primer tiempo.
En cuanto al partido de albicelestes y gallegos nuestro cronista reconoció que el triunfador dio la sorpresa de la jornada. Según la crónica los decanos fueron superiores pero no pudieron imponerla en el resultado. El tanto de All Boys logrado sobre el final del primer tiempo fue obtenido de suerte. El defensor albiceleste Hernández intenta despejar el balón que estaba a cuatro metros de su valla y “la pelota en su trayectoria, encontró el rostro de Castagnaro y rebote se alojó en la red, produciéndose de esta forma el único gol de la tarde”.
La final del campeonato
Es buen momento para recordar aquel encuentro entre santos y paulistanos por la final de Competenia. De acuerdo a nuestro cronista “hemos de dejar constancia de un caso curioso; muchos han sido los aficionados que no han concurrido a presenciar el match, en la confianza de que resultaría monótono por la presunta superioridad del team paulista, que ya nos había acostumbrado a brillantes perfomances”. La cosa era que el equipo azucarero marca al fútbol tucumano y por ello muchos pensaron que los albirrojos iban a ser meros acompañantes. Pero nada de eso, los de la Ciudadela dejaron en claro que eran protagonistas. Eso sí fue triunfo santo como es obvio al obtener el trofeo. Siguiendo con la crónica: “el match ha sido sin disputa el mejor de la temporada. Frente a un cuadro que entró maniobrando resueltamente y confiadísimo del triunfo, estaba un equipo tan homogéneo y fuerte como aquel, pero que el eterno silogismo del football lo hizo pasar como una escuadra débil”.
El cronista destacaba que “San Martín se ha impuesto por su cabales y porque ha sido 'más cuadro'” y agregaba que “pareciera que factores extraños se encargaron de desvirtuar ciertos asertos. Allí está por ejemplo el caso del domingo. El cuadro que marcha a la cabeza del campeonato federacionista ha sido evidentemente inferior al que ocupa el penúltimo puesto”. Ante el triunfo santo se consideraba que el torneo central se vería optimizado y se resaltaba que “ahora lo papeles se han cambiado y hasta encontramos tonificante este triunfo de los santos, porque el contribuirá a hacer más interesante el campeonato federacionista y los otros concursos a realizarse bajo el patrocinio de esta entidad”.
“El partido fue favorable en casi todo su desarrollo a los santos. Hubo etapas que pertenecieron a los visitantes, pero apenas si llegó a notarse ello por el poco peligro que ofrecían las incursiones llevadas por sus componentes”, de esta manera nuestro colega comentaba el partido. El primer tanto del encuentro lo marcó Maidana (SM) a los 15 minutos de juego. A los 33 San Pablo empató por intermedio de Ferreyra. Llegamos así al final de la primera etapa. Apenas a 3 minutos de iniciado el segundo tiempo Cárdenas (SM) anota el segundo. A los 20 Rosales anota el tercero y a los 30, Luna, de penal, pone cifras definitivas. De tal manera que San Martín derrotó 4 a 1 a San Pablo, se alzó con la copa de Competencia y dio la vuelta olímpica en el Monumental decano.
San Pablo, protagonista
El torneo de 1922 fue imborrable para San Pablo que se alzó con el certamen federacionista invicto y dejaba su estela junto a los grandes de Tucumán. La fiesta se debe de haber extendido por varias horas. La copa era llevada por primera vez fuera del ámbito de la capital tucumana. Para nuestro diario el partido clave se desarrolló en San Pablo el 5 de noviembre de 1922 cuando se enfrentaron Atlético y los locales, que se encontraban a la cabeza del torneo y además allí estaba el campeón de 1921.








