

Una familia fue víctima de un asalto comando el sábado pasado. Tras un violento ataque y amenazas con armas de fuego, cinco jóvenes hirieron a una de las propietarias y se llevaron todo tipo de pertenencias, desde útiles escolares y electrodomésticos, hasta dinero en efectivo. Los vecinos se quejaron de la inseguridad que reina en la zona.
La esquina de las calles México y Junín es una pesadilla para los habitantes de Villa Urquiza. Esas cuadras se convirtieron en escenario recurrente de diversos actos delictivos. El último hecho ocurrió la madrugada del sábado 13 de mayo cuando un grupo armado de cinco jóvenes de aproximadamente 20 años golpeó y redujo a una mujer para ingresar al domicilio donde se encontraba su familia durmiendo.
Según le explicó a LA GACETA la víctima (cuya identidad prefirió mantener en reserva), el sábado ella volvía a su casa por la calle México cuando se cruzó con los asaltantes que circulaban en un auto Volkswagen Gol Trend blanco con vidrios polarizados. Los delincuentes estacionaron el vehículo sobre la calle Junín y fueron caminando hacia donde se encontraba ella. Cuando estaba cerrando el portón la empujaron y entraron al garaje de su casa. “En ese momento comenzaron a amenazarme con las pistolas, me agarraron y me forcejearon para que les abra la puerta que los llevaba al interior de la casa”.
Ante el miedo y desesperación la mujer se desvaneció por unos minutos. “Ahí aprovecharon para sacarme las llaves, me patearon, me ahorcaron, me taparon la boca mientras me decían que me callara; además me dejaron 12 hematomas por todo el cuerpo. Mi hijo vio lo que pasaba y pegó un grito desde adentro de la casa; uno de los ladrones le tiró un candado y rompió el vidrio de la puerta”, relató.
El tiempo que demoraron los delincuentes en acceder al interior del inmueble fue suficiente para que los habitantes que estaban adentro pudieran esconderse y no ser lastimados. Una vez dentro, los asaltantes no dejaron esquina sin revisar; revolvieron placares, muebles y se llevaron una consola de Play Station, parlantes importados, joyas, una mochila con útiles escolares, celulares y dinero en efectivo.
Luego, con arma en mano, abandonaron la vivienda y probaron suerte en otro domicilio ubicado a la vuelta, pero fueron sorprendidos por los rondines que cuidan al vecindario. Rápidamente los cinco chicos subieron a su auto y se escaparon.
“Como siempre terminamos diciendo todas las víctimas, lo material no nos interesa; nos interesa el haber quedado vivos. Uno se siente violado, entran a tu casa, tocan tu cama, tus cosas, invaden tu intimidad”, expresó la víctima.
Tras recuperarse del shock, la mujer se acercó a la comisaría 5° para denunciar lo sucedido. “Ya vinieron a tomarme declaración, se acercó la división de Robos y Hurtos de la Brigada y me dijeron que están investigando, pero no hubo ningún cambio; sigue toda la cuadra desolada, no pusieron ni a un policía en la esquina durante el día, menos para que esté alguien por la noche”, manifestó.
La esquina de las calles México y Junín ya cuenta con un fuerte antecedente. El 21 de abril de 2022, el abogado Omar Monteros, de 30 años, fue brutalmente asesinado en la puerta de su casa. “No nos terminamos de recuperar del asesinato de Omar, que era como un hermano para nosotros, y pasa esto. Estamos todos los vecinos muy shockeados con lo que pasó, fue algo muy grave y puede volver a pasarle a cualquiera”, dijo la víctima.
Los vecinos, cansados de ser un blanco de ataque, y ante la falta de respuestas por parte de la Policía, optaron por colocar una alarma barrial para protegerse. “Tuvimos que hacer todo nosotros, ponernos en el gasto de comprar una alarma y contratar a una empresa que venga a instalarla, porque por parte de las autoridades no hubo ninguna contención”, finalizó. (Producción periodística: Micaela Pinna Otero)







